28 feb. 2010

Cuaresma 2010, REFLEXION Evangelio Semana

Para mi la vida es Cristo

(P. Luis J. Tamayo)

Entramos en la segunda semana de Cuaresma. Recordaros que  ya dijimos que el eje de las 5 reflexiones de Cuaresma gira en torno a este segundo domingo (II), la transfiguración, es decir, la invitación a poner como horizonte de nuestra vida cristiana la configuración con Cristo. Puesta la meta nos encontramos con dos tipos de retos: uno que viene de fuera, y tres que son la parte de mi colaboración a mi transformación en Cristo. El domingo pasado (I) hablamos de las tentaciones, aquellas que vienen de fuera a desanimarme y a obstaculizar la búsqueda de la meta última al que ha de tender nuestra vida: reproducir la vida y el amor de Cristo. Los tres últimos domingos: oración (III), ayuno (IV) y la limosna o caridad (V) son el ejercicio espiritual que supone mi colaboración con el proyecto de Dios de llegar a la altura de traducir en mi vida el amor de Cristo.

El evangelio de hoy (Lc 9, 28-36) es la transfiguración de Cristo en el Monte Tabor. Dice la Escritura: “Jesús, mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió, sus vestidos brillaban de blancos… Una voz desde la nube decía: -este es mi Hijo amado, el escogido, escuchadle-.”

La Escritura nos relata con este hecho que hubo un momento en la vida histórica de Jesús en la que reveló y dejó ver a los discípulos su identidad divina… fue permitirles descubrir la grandeza y la belleza, la meta última a la cual todo hombre está destinado a vivir. Cuando el Evangelio de Juan dice que Jesús es el camino, la verdad y la vida, quiere afirmar que en Jesús se revela la grandeza, la altura del destino y el fin último de todo hombre.

La plenitud del hombre está en el sentido de vivir al servicio de los demás, la grandeza de un amor desinteresado, la belleza de la entrega de la vida por amor, la humildad para saberse dependiente de Dios. Cuando te topas con personas que viven así lo ves reflejado en su rostro que radia una luz especial.

Es una pena cuando te topas con jóvenes o personas que no le dan ningún sentido a la vida, es una vida desperdiciada. La vida se les escapa de las manos como quien quiere coger el agua con las manos… no puedes… se te escapa.  Así es la vida cuando uno no la busca vivir con plenitud… los años se te escapan y todo se vive de forma superficial.

Ayer hablaba con una psicóloga que está acompañando a un matrimonio con problemas y me decía que le preguntaba al chico: “Cuando te casaste que es lo que te atrajo de ella?”. “La belleza”, le contesta.  “Si, ¿pero que más?”, insiste la psicóloga. El chico responde: “no se”. La psicóloga le da pistas: “¿su generosidad? ¿ su servicialidad? ¿su responsabilidad?”.  Ella se da cuenta que el joven no capta el fondo de sus palabras. Le vuelve a preguntar al joven: ¿qué entiendes por generosidad, servicio a los demás, responsabilidad por el hogar o el matrimonio?... la psicóloga me dijo que sus definiciones estaban vacías de contenido… Ella tuvo que explicárselo… entonces el respondió: "esto no lo he visto nunca en ella…"

Cuando hablamos de plenitud de la vida, la grandeza y la altura a la que todo hombre está llamado a vivir ¿qué entendemos? Si cada cual pone su propia definición normalmente rebajamos el listón. Por eso sólo es Cristo quien abre la respuesta, la altura y la meta.  Cristo en su vida marca la altura de la grandeza del amor… ¿Qué es para ti el amor? El evangelio de Juan dice que Jesús amó hasta el extremo.  Jesús llevó hasta el extremo todas las grandes cualidades del hombre, elevó la dignidad del hombre a su máxima altura. ¿Qué es para ti la humildad? La Escritura dice que siendo Dios todopoderoso, no se adueñó de su grandeza sino que se abajó lavando los pies de quien le acusó. ¿Qué es para ti el perdón? Jesús después de ser calumniado y ser reo de muerte dijo: Padre perdónalos.

Cuando nosotros rebajamos el listón es como la imagen del bonsái.  Un árbol con un potencial enorme, sin embargo se le cortan las ramas… y al final queda un arbolito… muy mono, pero sin llegar a cumplir la grandeza para la que fue creado.

Yo tengo la experiencia de saberme llamado a crear ámbitos de diálogo sereno… y de repente verme alterado y queriendo saltar con palabras duras a alguien… profundamente descubro que así no es como yo quiero vivir… me rompe por dentro… reconociéndolo como error mío y pidiendo la gracia a Dios para cambiar y transformar estas actitudes… uno va configurándose más a la medida de Dios, dejando las medidas humanas… La medida humana es: "ojo por ojo, diente por diente"… la medida de Dios es: "ora por tus enemigos, no critiques, pide a Dios bendiga a aquellos que más te cuestan".

La meta de todo hombre es su transformación en Cristo, ir transformando mis criterios, mis hábitos, mi forma de pensar a la altura de Cristo… es el único camino para encontrar la plenitud de la vida. Es una tensión… entre mi pereza por quedarme en una vida cómoda, y el reto de seguir creciendo a pesar de la tensión.  Madre Teresa de Calcuta decía: ama, ama y ama, y cuando te canses de amar... continúa amando.  La medida no está en mí, está en el amor extremo de Cristo.

Homily for 2nd Sunday of Lent (25 Feb 2010)

Fr James McTavish FMVD

A time for change.

Today I was talking to an elderly man and he said to me “This world is not as it should be. Something needs to change”. Have you ever felt like that? Looking at the world around you feel a desire to improve things, to change things. When I was 19 years old, I was travelling on a train in Czechoslovakia. In our carriage a man asked me what I wanted to do in life. I told him I wanted to change the world, make it a better place. He said “Do you know your problem?” I didn’t realize I had a problem! What was it? “You are too young,” he said, “when you grown older you will realize there is nothing you can do”. Out of my surprise I reacted and answered him back. I said with so much conviction “I believe it is possible!” Even then I knew that it was not me speaking but the voice of the Spirit in me.

Sometimes it is tempting to believe it is not possible. To think that nothing can be done. But today’s feast of the transfiguration gives us hope. Why? Because transfiguration is about change. In fact the Greek word for transfiguration is metamorphosis. Now anyone who has done biology will know that a caterpillar becomes a butterfly through the process of metamorphosis, through a change of form. It is a process, a slow one at times, from egg to lava to pupa but finally what emerges is a beautiful butterfly. Our whole life is called to be a metamorphosis, a process of constant conversion. How is this possible? Let us learn from Jesus himself by looking at the gospel of today (Luke 9, 28-36).

Jesus takes the three musketeers – Peter, James and John up the mountain. He takes them to strengthen their faith. St Leo the Great comments “By changing his appearance in this way he chiefly wished to prevent his disciples from feeling scandalized in their hearts by the cross. He did not want the disgrace of the passion to break their faith”. Jesus is praying and he is transformed. Without prayer there is no transformation! St Paul says “He will transform our lowly body to conform with his glorified body by the power that enables him also to bring all things into subjection to himself.” (Phil 3, 21). Wow! But this is one of the privileges of our union with the Lord, that he will transform us. Jesus is talking to Moses and Elijah who represent the Law and the Prophets respectively. One old lady I know always prays to Moses when she needs anything. I asked her why and she told me because he is not so busy as no one prays to him so he is a good person to ask for help! But do you know that sometimes we really need to change from a Christianity of mere rules and regulations (the Laws) and seeking visions and apparitions (the Prophets) to the person of Christ. For example going to mass on Sunday for fear of breaking the Law that you must go, or going because I love Christ and have a dinner date with him! Or even for us priests and religious. Many times here in the Philippines people ask “You don’t have a wife because it is forbidden?” I always say “I don’t have a wife not because it is forbidden but I freely choose not to have one.” Anyway I remind them, I have a beautiful girlfriend and a nice photo of her. They usually looked surprised and in that moment I say I will show them the ‘photo’ and then pull out my rosary beads! Yes, the most beautiful woman in the world – Mother Mary!!!

The event of the transfiguration takes place ‘8 days later’. Eight days after Jesus told them about his Passion and death but number 8 is significant. Some baptismal fonts in Rome have 8 sides. Why? Because number 8 is 7+1. Obvious you say! One week (7 days) plus the first day of a new week. It is the first day of the new creation. But there is no newness without transformation or transfiguration. What would you like to change? Are there things in us we would like to change? Sometimes we become discouraged and think that we can do nothing. But change starts in each one of us. Like the man who came up to Mother Theresa and asked her what he could do for world peace. She told him to go home and love his family!

There are some great figures who inspire us that change is possible. William Wilberforce who fought for the abolition of slavery in England (see the film "Amazing Grace") and Sophie Scholl the young German woman (see the film "The White Rose") who spoke out against the Nazis. A concerned citizen is someone who believes in their country. But we are not mere earthly citizens, of England or Germany or Philippines. In the letter to the Philippians St Paul reminds us of our true ‘nationality’ – “Our citizenship is in heaven” (Phil 3,20). You and I are citizens of heaven. Now a citizen has certain privileges and rights. The right to speak the truth, the right to travel freely in certain countries, the right to pay too much to renew their passport! But a citizen of heaven also has rights and privileges one of which is the right to work for a better world, to build the Kingdom of heaven here on earth. It is not only a right or a privilege but a responsibility.

We cannot spend time only enjoying the glory of the mountain. Perhaps Peter wanted to stay on the mountain because he did not want to touch the lepers anymore, or try to heal the sick or he got stressed out trying to affront and cast out the demons. But now is not the time for glory and honor but for sweat and hardship said St John Chrysostom. As citizens of heaven we believe in eternity. There is plenty of time to relax and retire upstairs but down here there is work to be done. Today we heard the sad news of another teenage suicide. How many people in our world of today are hopeless. We need to ask for a transfiguration, a conversion every day. To reach out to more and more people while there is still time. Just meditate on the fact that millions and millions of people in our world of today, especially here in Asia have never even heard of Christ, never had the Eucharist or had the chance to discover the wonderful transfiguration that occurs with the sacrament of Confession. Of course if we never make any effort to share our faith and our love, many may still go to heaven but I doubt we will.

What is the secret of the transformation? What do we need to change? Sometimes we don’t know as our vision is clouded. Even we can feel anxiety about where to invest our efforts as the harvest is big and the laborers are few. On the mountaintop a cloud covered the disciples. Their vision too was often clouded and they experienced fear. But in that moment comes the voice of the Father -‘This is my beloved Son. Listen to him” This is the secret, listen to Jesus! This will change your life from a BC to an AD. Lord transfigure us, change us. Teach us how to pray, to listen to your voice. I need to be transfigured. I don’t want to remain a caterpillar all my life. And the Lord may tell us “I made you to be a butterfly. It is time for change”…

21 feb. 2010

Entiende lo que es la CUARESMA (haz click aquí)


Para ayudar a entender lo que es la Cuaresma te invito a ver este video en YouTube.  

Cuaresma I

El tentador nos ciega con la mentira
(P. Luis J. Tamayo)

Hoy es el primer domingo del tiempo de Cuaresma. Tenemos cinco domingos por delante hasta el comienzo de la semana Santa. Mirando los cinco evangelios de cada domingo he podido encontrar un hilo conductor que nos puede ayudar a caminar durante la cuaresma y a profundizar en nuestra vida espiritual. Así daré 5 reflexiones-homilías unidas desde la temática de: “La cuaresma tiempo de crecimiento espiritual”.

Dejadme hacer una pequeña introducción a esta serie de homilías. Son cinco domingos, el camino espiritual que proponemos es ascendente. El eje de las 5 reflexiones gira en torno al domingo (II), la transfiguración, es la invitación a poner como horizonte de nuestra vida cristiana la configuración con Cristo. Puesta la meta nos encontramos con dos tipos de retos: uno que viene de fuera, y tres que son la parte de mi colaboración a mi transformación en Cristo. Este primer domingo (I) son las tentaciones que vienen a desanimarme y a obstaculizar la búsqueda del fin último al que ha de tender todo hijo de Dios: reproducir la vida de Cristo. Los tres siguientes: oración (III), ayuno (IV) y la limosna o caridad (V) son el ejercicio espiritual que supone mi colaboración con el proyecto de Dios de llegar a la altura de traducir en mi vida el amor de Cristo.

Hablar de las tentaciones no tiene público. Es un tema que no vende. Pero yo os digo que ignorarlo es ya trampa del maligno, autor de las tentaciones.  En una competición de Olimpiadas un buen entrenador siempre te dirá que no desestimes a tu oponente.  La vida en una competición a ganar.  Cualquier deporte tiene una meta: la victoria, llegar al final como vencedor… pero toda carrera tiene su lado oscuro… los obstáculos.

Las tentaciones pierden todo desinterés si no es en el horizonte de un proyecto de vida.  Si uno no tiene un ideal de vida que le proyecte hacia a delante, entonces es cuando queda hundido en todo tipo de tentaciones, es más no son tentaciones sino que su vida está en hundida en la miseria.

Cuando en la vida no hay horizonte, un proyecto, una ilusión por la que luchar… es normal quedar atrapado fácilmente en las garras de las tentaciones… Atentos! Quedar atrapado es caer! Y cuando uno cae, ya no se llaman tentaciones, sino que ya se ha consentido… quien queda atrapado empieza a vivir en la mentira creyendo que esa es la meta, y como consecuencia su vida se convierte en una confusión general. Está ciego y sin horizonte. Da círculos sobre si mismo y esto es lo que llamamos egocentrismo (individualismo, egoísmo o alimentar el yo), esto es, la misma raíz de la soberbia que en términos clásicos la Iglesia ha llamado desde siempre pecado.

Jesus lo sabía bien. Su meta era llevar a cabo el proyecto de Dios en su propia carne. Ser el amor perfecto del Padre, y abrirnos para nosotros el acceso a este proyecto. Realizar en su propia carne lo que es ser verdadero Hijo de Dios en amor al Padre, y hacernos co-herederos abriéndonos el camino para poder realizar el ser hijos de Dios en nuestra vida. De esto hablamos el próximo Domingo (II). 

Teniendo Jesús la meta de su vida bien clara, entonces surge el tentador – fijaos cómo viene de fuera[1] – que lo único que quiere es desviarle del verdadero proyecto de Dios, y bajo apariencia de bien, llevarle a otra clase de muerte. Dejar de tener un proyecto es morir en vida, pero dejar de desarrollar el proyecto que Dios tiene para ti por quedar atrapado en la mentira del Diablo es morir eternamente.

Las tentaciones son tres: (Poder) O ¿a caso el poder y la gloria humana no tiene buen sabor? Pero te aleja de la verdadera humildad y al final estas lejos de Dios. (Placeres) O ¿a caso el placer excesivo de una vida llena de caprichos no tiene su atractivo? Pero el exceso de placer te deja atrapado en la incapacidad al sufrimiento o dureza de la vida… y siempre buscarás evasiones nunca afrontando la realidad. (Riquezas) O ¿a caso el comprar y acumular de todo (ropa, bisutería, electrónicos, etc.) lo que se me antoja no te da la sensación de seguridad y de glamour? Pero la adquisición sin pensar si de verdad lo necesitas re atrapa en la compulsividad y al final te hace acumular sin necesitar y acabas por perder el domino de ti mismo.

La Escritura llama al tentador como ‘padre de la mentira’. No tener claro los engaños del tentador, es parte del juego de discernimiento. Pero teniendo bien claro el fin último al final uno desenmascara al tentador, pues uno se da cuenta que no avanza hacia la meta que tanto anhela y tarde o temprano – desde el  incrementar la oración y la luz del espíritu Santo – uno descubre donde se había quedado atrapado.

Por otro lado, no tener claro el horizonte y la meta de la vida es darle la ganancia al tentador… es más, has quedado atrapado en la mentira…

Ejemplo en los padres: ¿la meta? Sería el amor mutuo y la entrega por los hijos… ¿caer en la tentación? Sería perder el horizonte y competir por el afecto de los hijos y hacerse rivales.

Invitación para la semana: alimentar bien el horizonte de vida desde Dios (prox. Domingo) y prestar atención cuando me desvío… descubrir la mentira que anda oculta y sacarla a la luz (sacramento de la confesión).

 


[1] San Ignacio de Loyola habla de tres tipos de pensamientos: uno propio y dos que vienen de fuera, el del buen espíritu (Dios) y el del mal espíritu (el tentador).

20 feb. 2010

First Sunday of Lent, Cycle C

Fr James McTavish FMVD

He overcame temptation for us and for our salvation

Jesus went into the desert for us and for our salvation. Thank you Lord for suffering and enduring for ME. He was there for 40 days to undo the disobedience of the people of Israel’s 40 year sojourn in the desert. In the desert Jesus enters into mortal combat with the devil. 

Often the devil is presented in the media in quite a playful way. The sports car is advertised with the slogan “Bring out the devil in you” or the ice cream called lust with the line “Lust, give in to it!” Dear oh dear. Anyone who knows about combat will warn you ‘never underestimate your opponent!’ Pope Pius XII realised that “the sin of the century is the loss of the sense of sin”.

Who is our opponent then? Is it possible to overcome him? The whole of man’s life as the Catechism of the Catholic church tells us is a hard battle, “a grim combat with the powers of evil...Finding himself in the midst of the battlefield man has to struggle to do what is right, and it is at great cost to himself, and aided by God's grace, that he succeeds in achieving his own inner integrity”(CCC 409). The devil is out to kick us where it hurts. Just look at the first temptation. Jesus is hungry so the devil tempts him with bread. The devil is smart – he knows the weak spots of man. As St Ignatius of Loyola tells us, the Evil one is like a military commander intent on attacking a fortress. He does not attack the main gate as it is too well guarded. Instead he circles around the walls looking for the weak spot to ATTACK! What are our weak spots? We need to know where we are weak so we can reinforce here. Like the man I know whose weakness is alcohol and that is why he abstains totally. Bravo! Don’t play with the opposition.

Jesus in fasting is practising self-denial. He makes a space for the Spirit. Fasting is a great weapon. The other night I was being teased for abstaining from my favourite dessert, chocolate cake. But I am happy to fast and enter the desert (not the dessert!). Fasting strengthens us for the battle. Try it and you will see. You will not die! Even it is good to fast at times from things like TV, or Facebook . What could you fast from to strengthen yourself? Man cannot live on bread alone, or TV or the Internet alone, but on every Word that comes from the mouth of God.

Ding a ling, round two. The devil then offers our Lord in an instant all the kingdoms of the world with all their wealth. Wow! The devil is powerful. How does Jesus resist? Our Lord knows one thing for sure. The devil is a liar. In fact, Jesus referred to him as ‘the Father of lies’ (John 8,44). What the devil promises is enticing but he is a liar. Take for example an affair. A young woman we know has started to date a married man. What is promised is love, passion and fun. But the road to hell is graduel! As C.S. Lewis wrote ‘the safest road to hell is the gradual one – the gentle slope, soft underfoot, without sudden turnings, without milestones, without signposts’. For sure this relationship with the married man is going to end in tears. We must see the deceit of the father of lies.

Once St Anthony had a dream and he saw the devil going around putting spikes, nets and hooks all around. When St Anthony awoke he asked Jesus what it meant. The Lord explained that the devil enjoys to place many traps around. Who can be saved? Only the one who is humble. When we are provoked, don’t bite the hook. When we are enticed by a no-go situation don’t take the bait.

Often the devil traps unwary victims offering an easy path or a short cut. To gain riches quickly but by dishonest means. Jesus is offered all the kingdoms but in fact they already belong to him. What is the temptation then? To get them without going through suffering, without passing through the cross. Jesus chooses the human way, a way of patience, perseverance and suffering, a way of love.

Round three and the devil (obviously in the red corner) attacks Jesus by questioning his identity “If you are the Son of God, throw yourself down from here, for it is written: He will command his angels concerning you, to guard you, and: With their hands they will support you, lest you dash your foot against a stone.”. Pope John Paul II said that the temptation here is to use God for my own interests. In other words not to put him first, not to put the Kingdom first. To use God, even my faith, my status as Christian for my own ends. Let us not put the Lord to the test.

Let us pray that the example of Jesus will inspire us. We too will have challenges and temptations this Lent. As St. Augustine reminds us “We cannot win our crown unless we overcome and we cannot overcome unless we enter the contest and there is no contest unless we have an enemy and the temptation he brings”.

May we be strengthened by the Lenten practices of fasting, almsgiving and prayer. May we not lose courage in the battle but stay close to our Lord who overcame despite being tempted “in every way”. We have a God who knows what it is to struggle with the Evil one but he also knows what it is to overcome. He reassures us “You will have struggles in the world but be brave. I have defeated the world” (John 16,33). Thank you Jesus for enduring, for overcoming the temptations, for us and for our salvation.

15 feb. 2010

Musica Catolica

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14 feb. 2010

Bienaventuranzas - REFLEXION Evangelio Semanal

«Bienaventurados» o «desventurados»

Es una evidencia que todo hombre tiene en sí el deseo de felicidad, éste es algo innato que está en todo hombre de cualquier raza, cultura, o condición.  Es más, hay que decir que “el deseo de felicidad es de origen divino, Dios mismo lo ha puesto en el corazón de todo hombre a fin de atraerlo hacia El, el único que lo puede satisfacer” (Catecismo #1718). Ahora bien la historia de la sabiduría humana nos da dos caminos antagónicos (opuestos entre sí) para resolver esta cuestión:

La primera lectura del Libro de Jeremías 17,5-8 es un texto sapiencial que pone en claro contraste la actitud del hombre que confía en el hombre (literalmente en hebreo “en la carne”, es decir, en la debilidad y caducidad humana), y del hombre que pone toda su confianza en Dios. Dos caminos.

El texto dice “maldito el hombre que confía en el hombre” (17,5), es decir, maldito como aquel infeliz que pone su propia estabilidad, el fundamento de todo el edificio de su existencia, en sí mismo y en la caducidad humana y de las cosas.

Sin embargo el texto dice “bendito el hombre que confía en el Señor” (17,7), es decir, fecundo, lleno de vida, al hombre que cimienta toda su existencia en la confianza en Dios y en la fidelidad a su Palabra. El verbo hebreo que utiliza en batah, confiar, es el verbo típico de la fe-confianza.

Dos son, por tanto, las opciones fundamentales de todo ser humano: la autosuficiencia idolátrica o la adhesión gozosa al proyecto de Dios. el mismo texto utiliza la doble imagen vegetal donde se muestra vivamente las consecuencias de los dos estilos de vida: para el hombre que vive abierto a Dios y pone en él toda su confianza, habla de un horizonte de vida de frescura, de frutos constantes de alegría, confianza, paz, serenidad; para el hombre que pone su confianza en su autosuficiencia, habla de muerte, aridez, esterilidad y amargura.

Cuando nos acercamos al evangelio de las Bienaventuranzas del Evangelio de Lucas (6, 17) y hacemos una lectura profunda encontramos que Jesús traza igualmente dos modos de concebir la vida: o el gozo de hacer la experiencia de participar del consuelo de Dios, que viene a satisfacer el corazón del hombre con una alegría que nace de dentro y no se esfuma; o sin embargo el gusto efímero (y no lo llamo felicidad pues no es autentico y duradero) de la autosuficiencia de creer que uno lo puede alcanzar todo – pero que cuando lo consigue, esa alegría se esfuma, por eso es efímera… Esto es lo que evidencia la propuesta de Lucas: «Bienaventurados vosotros, los pobres, porque vuestro es el reino de Dios... ¡Ay de vosotros, los ricos!, porque habéis recibido vuestro propio consuelo».

No se refiere sólo a lo material… y sí, sino también a la actitud de vida… el humilde que pone la confianza en Dios o el rico arrogante que pone la confianza en sus propias fuerzas; la fe en que todo proviene de Dios o la autosuficiencia humana que cree que todo se lo ha construido él mismo. La profunda felicidad se pone en juego en esta actitud profunda del hombre frente a su vida y a Dios. son dos categorías, dos mundos.

Sin embargo, Jesús no canoniza sencillamente a todos los pobres, los que padecen hambre, los que lloran y son perseguidos, como no condena simplemente a todos los ricos, los saciados, los que ríen y son aplaudidos. La distinción es más profunda; se trata de saber sobre qué cosa uno fundamenta su propia seguridad, sobre qué terreno está construyendo el edificio de su vida: si sobre aquello que pasa o sobre aquello que no pasa.

La página de hoy del Evangelio es verdaderamente una espada de doble filo: separa, traza dos destinos diametralmente opuestos. Es como el meridiano de Greenwich que divide el este del oeste del mundo. Pero por fortuna con una diferencia esencial. El meridiano de Greenwich está fijo: las tierras que están al este no pueden pasar al oeste, igual que está fijo el ecuador que divide el sur pobre del mundo del norte rico y opulento. La línea que divide, en nuestro Evangelio, a los «bienaventurados» de los «desventurados» no es así; es una barrera absolutamente posible de atravesar. No sólo se puede pasar de un sector a otro, sino que toda esta página del Evangelio fue pronunciada por Jesús para invitarnos y animarnos a pasar de una a otra esfera. La suya es una invitación a poner el horizonte de nuestra vida en el verdadero tesoro.

Un ejemplo, entre muchos, de la influencia que han tenido las Bienaventuranzas, es el texto que dejaba escrito un mártir, poco antes de ser decapitado en la torre de Londres, por orden del rey Enrique VIII.  Son las “Bienaventuranzas” de un humanista culto, Santo Tomás Moro, que escribía en 1535:

Felices los que saben reírse de sí mismos, porque nunca terminarán de divertirse.

Felices los que saben distinguir una montaña de una piedrita, porque evitarán muchos inconvenientes.

Felices los que saben descansar y dormir sin buscar excusas, porque llegarán a ser sabios.

Felices los que saben escuchar y callar, porque aprenderán cosas nuevas.

Felices los que son suficientemente inteligentes como para no tomarse en serio, porque serán apreciados por quienes los rodean.

Felices los que están atentos a las necesidades de los demás, sin sentirse indispensables, porque serán distribuidores de alegría.

Felices los que saben mirar con seriedad las pequeñas cosas y con tranquilidad las cosas grandes, porque irán lejos en la vida.

Felices los que saben apreciar una sonrisa y olvidar un desprecio, porque su camino será pleno de sol.

Felices los que piensan antes de actuar y rezan antes de pensar, porque no se turbarán por lo  imprevisible.

Felices ustedes si saben callar y ojalá sonreír cuando se les quita la palabra, se les contradice o cuando les pisan los pies, porque el Evangelio comienza a penetrar en su corazón.

Felices los que son capaces de interpretar siempre con benevolencia las actitudes de los demás aún cuando las apariencias sean contrarias. Pasarán por ingenuos: es el precio de la caridad.

Felices, sobre todo, los que saben reconocer al Señor en todos los que encuentran, pues entonces habrán hallado la paz y la verdadera sabiduría.

("El gusto de vivir", de Sto. Tomás Moro) 

REFLECTION Sunday´s Gospel, Beatitudes


6th Sunday in Ord Time (Cycle C, Feb 14, 2010)

Fr James McTavish FMVD

"In the heat, stay close to the stream"

Once when walking along the banks of a beautiful little stream, a fellow priest asked me “Have you noticed how many big trees there are here along the banks of the stream?” He pointed out how close they were to the source of water. The prophet Jeremiah uses the image of a tree planted next to a stream to describe the person who trusts in God – “Blessed is the one who trusts in the LORD, whose hope is the LORD. He is like a tree planted beside the waters that stretches out its roots to the stream.” (See Jer 17, 5-8). The secret of growth, stability and strength is to be connected to the stream. A girl we met recently in our apostolate asked us about forthcoming retreats. She said that she had been very busy at work but now wanted to spend some quiet time with the Lord, to strengthen her prayer life and the connection with Jesus. Jeremiah tells us the effects of a life rooted in God – “He has no fear when the heat comes, his leaves are always green; in the year of drought he shows no distress, but still bears fruit.” Wow! Attractive!

In my prayer I was asking what does it mean to have no fear when the heat comes? There is even a line of clothing used by surfers called ‘No fear’. How can we have no fear in front of life’s big waves and stormy seas? When the situation hots up? This week I went to give a talk in a conference to mark 35 years of the Philippine heart centre here in Manila. My talk was about Life and Love. After my talk a Doctor gave a great talk on the meaning of suffering. She shared that in one episode in the life of Jesus he was suffering and experiencing fear – in the garden of Gethsemane. However in that very moment he remained rooted in his Father’s love and in his will. When the soldiers came looking for Jesus of Nazareth, he stepped forward and pronounced with so much courage “I am HE”. In the heat of the battle Jesus clearly defines his identity. It reminds me of the image of the potter’s kiln. In the heat of the kiln the clay pot is baked, made firm and hardened. A forge too involves intense heat so that the iron can be forged into a sharp sword.

Our founder Rev. Fr. Jaime Bonet referred to these moments of cross, when we are in the heat of the battle and sees them as privilege moments of dialogue, of moments of grace, where our inner identity can be forged – ‘the eucharist is the forge where in intimate, transforming dialogue the genuine personality of a disciple is shaped and formed’. These Eucharistic moments are when we are gently broken in the hands of the Father, when we break our laziness to go an extra mile, we break our criteria, we break our plans to be able to be more free to love and serve others. Precisely here God forges us, and the dialogue with him molds us. One day during this busy week I gave a class of moral theology in the morning, then celebrated a mass for the Feast of our Lady of Lourdes in a big corporate office in the business district of the city then finished the night with a pastoral visit to anoint a sick person. When I was coming home I was tired and started to complain about how hard I was working, as if I was the only one doing so. I became discouraged with these murmurings! I made a sincere prayer to Jesus in the middle of the heat of the battle against discouragement. In response the Holy Spirit reminded me of Philippians 1, 28-29 ‘Do not be intimidated in any way by difficulties...for the sake of Christ you have been granted the grace not only to believe in him but also to suffer for him.’ What gives us strength in these moments is the intimate dialogue with the Lord. With this union with him, it is possible to experience joy and consolation in suffering.

Jesus promises us as he promised the disciples “Blessed are the poor, the Kingdom of God is yours” (See Luke 6, 17. 20-26) Of course, because in front of the reality of the Kingdom all of us must feel poor – there are many things we can improve in our own lives and in the world around the Kingdom is not yet built. We feel poor in our response but not discouraged. In front of unresolved challenges and outstanding issues it is ok to feel little and poor! Let us keep working and asking the Lord that his Kingdom will come. Jesus announces the corollary “Alas for you who have wealth, for you have been comforted now”. We should feel sorry for those who feel ‘content’ with this life. How can anyone be complacent in our world of today when there is so much of the Kingdom to be built.

‘Fortunate are the hungry now, for you will be filled. Alas for you who are full, for you will go hungry’. What a world where many go hungry and yet in many ‘well-to-do’ nations a major health issue is obesity and so much food is thrown away. And in these very same nations they have the naivety to pronounce ‘scientifically’ that there is not enough food for everyone in the world so we must aggressively reduce the population! As it is said ‘There is enough for every man’s greed but not enough for every man’s need’. How great be hungry for justice, for the truth! To hunger for a more holy life, to hunger for the Word of God. Man cannot live on bread alone but on every Word that comes from the mouth of God. How is our spiritual appetite, are we hungry for more?

“Fortunate are you when people hate you, when they reject you, and insult you and number you among criminals because of the Son of Man. Rejoice and leap for joy on that day!Behold, your reward will be great in heaven. For their ancestors treated the prophets in the same way. Alas for you when people speak well of you, for that is how the ancestors of these people treated the false prophets”. Oh dear, how challenging as we like to be spoken well of! But Jesus describes those as false prophets who are always trying to please others. To be Christian is not to be a people pleaser. The prophet Jeremiah has strong words for us when we are only trying to please others and not the Lord “Cursed is the one who trusts in human beings, who seeks his strength in flesh, whose heart turns away from the LORD.

He is like a barren bush in the desert that enjoys no change of season, but stands in a lava waste, a salt and empty earth.” I went to a mass in a very rich housing resort here and had a strong confrontation with the owner of the house. He was an economist and was talking about the large number of poor people in the Philippines, insisting that all measures should be used to lower their numbers referring of course to contraception and aggressive population control programs. He assured me that he was quite an expert on this field although listening to him many of his scientific premises were incorrect such as saying that life does not begin at conception whereas the Church (and many eminent embryologists!) insist that it does. But above and beyond the arguments, the Holy Spirit enlightened me in that moment. I was looking around at his huge house, his servants, the manicured garden, big swimming pool and his four executive cars parked there I understood where this man placed his love. Of course where your treasure is your heart is and I realised why this man had so little love for the poor because he is so in love with his comfortable life. Anyway I was praying in that moment and kept my cool while trying to cast some light on the situation. As Christians we know that there is the universal destination of goods and as my parents taught me “As Catholics, if we do not help the poor we will never enter the Kingdom”. Let us be firm in our faith, even if at times we are challenged. Let us defend life.

What can help us to strive to build the Kingdom and to keep going in all of life’s challenges? A vision of eternity and St Paul reminds us of this “If for this life only we have hoped in Christ, we are the most pitiable people of all.” (1 Cor 15,20). As Bishop Oscar Romero said “Let us not forget to step back every so often and take the long view”. The Kingdom is ahead of us so let us not lose sight of the way. And may we stay very close to Jesus especially in the heat of the battle. Stay close to Christ, the spring of living water. In the heat, stay close to the stream. This closeness and intimacy with him will give us joy and strength in the struggles of life.

7 feb. 2010


5th Sunday Ordinary time Cycle C (Feb 6, 2010)
Fr James McTavish, FMVD

The Lord is calling you! Respond while there is still time...

What do you think the call of God is like? Today Jesus calls Peter the fisherman to leave his nets behind and follow him. St Paul tells us of his calling too and the Lord calls Isaiah asking “Who will go? Who will tell them?” Do you know that actually God calls EVERY ONE OF US! The most important thing you can do in this short life, and hurry because there is not much time, is to discover the call for you. How old are you now? Have you discovered it yet? St Theresa of Child Jesus discovered it at only 15. Sometimes we think we have all the time in the world but she died at 24. By then she had not only understood her calling but lived it to the full. So much so that when she was canonized she was called ‘the greatest of modern Saints’.

We are only on earth for one reason and no other. To answer the call of Christ. Everything else is secondary. When I say secondary, I mean it is not so important. What is happening in your favourite TV show, the headlines in the newspaper, the things you have to do...don’t get side-tracked. Stay focussed. Why are you so easily distracted? If you had all the time in the world then you can dilly dally but you don’t. I remember when I was 29, my birthday, and listening to a song by U2 called ‘I still haven’t found what I’m looking for’. Do you know what I realised that moment in a moment of grace? That I didn’t know what my life was for and if I didn’t wake up I would be listening to the same song when I was 69. Realise this and you will save a lot of wasted energy – God is calling you. Period. Now try to discover what the calling is.

The biggest misconception is the idea that the calling is to be only a priest or a nun. Wrong! I can even be a priest (and I am!) but it does not mean that I am responding to God’s call. A priest is the state of life that God calls one to but as a priest, one has to try to be faithful to that calling each day. That is why we have to pray! If I don’t pray how can I listen to what God wants? If your cell phone is switched off you cannot receive calls. If our hearts are switched off then we cannot listen to the call of God either.

What is the call of God like? Recently we had a first mass of a newly ordained priest. He talked of the need to share our talents and gifts especially with those most in need. One man listening to the homily came up and asked how he could help our mission. He was the owner of a pharmaceutical company and wanted to give some medicines to the poor. Now this is the calling of God! Later he was asking me about my vocation story. He was surprised that I was a Doctor before and now a missionary priest. When he told me that I was answering the call he didn’t realize that God was calling him too! Here in the Philippines there would be less poor if the many rich were prompter to respond to God’s call to reach out and share. As my father always reminded me “If we do not love the poor we will never enter the Kingdom”. How easy to ignore this calling of God! God still calls but many times we do not want to listen. Often we believe the Lord will take something away but as Jesus himself told us “I have not come to steal, kill or destroy. I have come to give you life, life in all its fullness”.

I remember meeting a doctor who had given up a very lucrative speciality in medicine to take care of those who are dying. When I asked the Doctor why, it was because they felt it was a calling from God. How beautiful the testimony of those Christians who are sensitive to the calling of God, those for whom God’s word does not fall on deaf ears but on good soil. We should not remain hard hearted in front of the Lord’s pleading to build up a more just world. It is good to see how the young still desire to do great things and help build a better world. This summer a group of young people will come on a mission trip to visit the Philippines. Well done to those young people who still believe it is possible to make a difference in the world of today! They are answering God’s call to push out a little from the shore, to put out into deep water.

Sometimes we can be hesitant to follow what God wants. We know but we doubt, we feel timid. But the Lord is very patient with us. He does not push us, or violate our freedom. In the gospel of today Jesus enters the boat of the fishermen and asks them to put out a short distance from the shore. They follow and then Jesus asks “Put out into deep water and lower your nets for a catch.” What is the deep water that Christ is asking you to enter? Often it involves a risk, a leap of faith. Peter tells Jesus “Master, we have worked hard all night and have caught nothing, but at your command I will lower the nets.” Peter responds to the call of Jesus and catches such a great number of fish that the nets were tearing. What a dream come true for the fishermen. Responding to his call is the best way to enjoy this short life. What are you waiting for? Follow him! Don’t miss the boat! Respond while you still have time. Amen.

6 feb. 2010

REFLEXION Evangelio Semanal

¿Tu vida está amarrada? Hoy Jesús te dice: lánzate mar a dentro...
(P. Luis José Tamayo)

El evangelio de hoy (Lucas 5, 1 -11) nos puede ayudar a hacer una conexión que hoy día se está perdiendo. El deseo del hombre de obtener la felicidad en la vida y el deseo de Dios de ser la fuente de la verdadera felicidad para el hombre que busca.

Cuando hablo con la gente, uno se da cuenta que muchos de nosotros crecemos con la mentalidad de separar a Dios de la vida, es decir, Dios está ahí… para pedir ayuda en algún momento difícil, Dios está en la misa del domingo… pero a la hora de mi vida diaria, soy yo mismo quien me organizo para intentar encontrar la felicidad fuera de Dios… no llegamos a creer que el amor a Dios y el servicio a los hermanos es la fuente de la felicidad verdadera para la vida.

El evangelio de hoy nos puede ayudar a comprender la conexión de mi deseo de encontrar la verdadera felicidad y el deseo de Dios de darme a saborear y disfrutar de la autentica felicidad.  Permitirme centrarme en la figura de Pedro del evangelio de hoy.

Jesús subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara -un poco de tierra. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: “Rema mar adentro, y echad las redes para pescar”.

¿Quién de nosotros no está buscando algo de felicidad, algo que le de un sentido más profundo a su vida? y ¿quién de nosotros no ha creído que Jesús podía darlo? – yo mismo – hubo un tiempo que parecía que todo lo que tenía no llegaba a satisfacer el hambre de felicidad que mi corazón anhelaba. Hubo un momento en mi vida que creí que Jesús podía ofrecerme algo… si que recuerdo decirle “realmente no se quien eres… pero te dejo entrar en mi vida”.

Lo que sí es verdad es que cuando Jesús entró en mi vida dio comienzo una gran aventura.  Fue cuando entendí por primera vez de parte de Jesús “rema mar a dentro”, zambúllete en el mar de la vida para disfrutarla desde otros criterios y deja que te guíe mar a dentro, deja que te lleve a lo profundo de un sentido nuevo para tu vida.

¿Cuantos de nosotros hemos pensado que la felicidad está en satisfacer mis propios deseos y hacer lo que más me apetece?…  Mi aperitivo, mi salir a comer al campo, mi gran sesión de siesta “con pijama y orinal”, mi sesión de cine con palomitas, mi partido de football, mi paseo en bicicleta, etc.  y es verdad, que muchas veces uno se merece un homenaje. Pero si uno es sincero ¿cuánto de la vida gira entorno a "mi"?, y poco hay que gire en torno a servir a los "demás". La espiral de mis planes va hacia dentro y no hacia fuera.

“Boga mar a dentro” es la invitación de Jesús a cambiar de criterios, a llevarnos a experimentar que en el servicio a los demás uno encuentra una felicidad muy distinta y mucho más permanente que los placeres que giran sólo en torno a uno mismo.

Cuantas veces uno se dice a sí mismo: “Mira llevo toda la semana trabajando como un loco, no me líes ahora con los problemas de otra gente”. Pero lo triste de esto es que uno se va construyendo su propio mundo de justificaciones, y sin darse cuenta se va estrechando su mundo y se va asfixiando. Ya no está navegando dirección mar abierto… sino que su barca quedó amarrada en el muelle, atrapado en sus pequeñas seguridades.

Yo mismo me identifico con la figura de Pedro, y ¿quién no? “Simón contestó: - «Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada»  Señor me paso todo el día trabajando y no he disfrutado de nada… Señor me paso todo el día encima de mis hijos… no me pidas nada más, pues no tengo tiempo para los demás.

Aún recuerdo que cuando trabajaba en el departamento de inversiones de un banco inglés (antes de entrar en el Seminario), Jesús me rompió los esquemas… yo tenía toda la semana ocupada con trabajo y al llegar el fin de semana buscaba como llenar el tiempo de entretenimiento: si era invierno esquiar, si era primavera tenis, si era otoño a comer a los pueblos de la sierra, si era verano piscina... Tristemente todo era llenar el tiempo y todo giraba en torno a mi.

Estaba detrás de una chica, y ella me invitó ir los sábados a servir comidas a los vagabundos de Madrid en el comedor de las misioneras de la caridad.  ¿Un sábado a mediodía?!!! Y ¿¿mi aperitivo?? Exclamé. Pero es esa voz de Jesús que te dice “boga mar a dentro”, deja atrás lo que ya conoces y haz algo nuevo, deja de planificar lo que “tu” crees que te llena y sirve a otros que te necesitan.

Esto es la contestación de Pedro a Jesús: “por tu palabra, echaré las redes”. Si tu lo dices lo haré. Dice el Evangelio que “hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red”. Fue una experiencia que me llenó de un gozo profundo no comparable a una mañana montando a caballo o ganar un partido de tenis. Mi corazón reventaba, la alegría que sentía me desbordaba.

Esto es lo que veo en personas que – estando muy liados – todavía sacan tiempo para colaborar de una forma u otra con la Iglesia, con la Parroquia… yo veo a las mamás (madres de familia) dando catequesis, dando generosamente su tiempo, o los estudiantes que dedican su tiempo a los chavales de la Parroquia… . Veo a los monitores de los Scouts… con sus trabajos y con una gran alegría por servir… yo veo a quien colabora sacando tiempo de sus quehaceres… ¿qué pasa aquí?

El evangelio continúa y dice: Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Me gustaría que esta reflexión fuera esa señal a todos vosotros para que de una u otra forma os animéis a echarnos una mano en la parroquia, en la Iglesia… pues no hay mayor alegría que compartir la alegría de trabajar juntos para Dios y los hombres.

Y si aún dudas… mira lo que le dijo Jesús a Pedro: Jesús dijo a Simón: - «No temas; desde ahora serás pescador de hombres. » Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.