28 sept. 2009


Homily for 26th Sunday of the Year (27 Sept 2009)

Fr James McTavish FMVD

"Small details are important..."

The other day after celebrating a mass for a business, the owner took us for lunch. After the meal I thanked him and said “Jesus said that even if you give one glass of water to one of his followers you will not go without reward. How much more you will receive after giving us not only iced tea but a nice lunch as well!” Jesus notices the small details. We have a God who notices when a sparrow falls and when a hair falls from our head. God is not indifferent to human effort, even if it seems rather small. Each prayer is heard and each good thought is counted. At the end of our lives we will give an account of each word we have said.

For our lives in Christ we need the grace of vigilance and attentiveness. The spiritual battle is won and lost in the small details. If you are faithful in the small the big things will take care of themselves. Recently we had a retreat with some teenagers, 12 and 13 years old. How beautiful to see the delicacy of their conscience, very sensitive to the Spirit of love in their hearts and trying to put into practice what God is asking from them. We can know many good things but we should try to put them into practice. Here radicality is helpful! When we notice things that block our following of Christ not to beat around the bush or prune with excuses our faults and failings “I am only human!” but go to the root. “If your hand causes you to sin, cut it off. If your eye causes you to sin, cut it off” Radical options gives clarity. There was a man I know who got hooked on the Internet, in XXX sites. He said “At first I controlled it but later it controlled me. I needed to cut it! I took some scissors and cut it off! The Internet connection!” Take the axe to the root of the tree don’t just prune it but be radical (from the Latin word for ‘root’) and go to the roots.

I cut with alcohol because it does not help me. It is easier many times to be radical than to say I will just have one and then have ten. Recently the British Medical Association asked for a ban on alcohol advertising. This is how problematic drinking has become in the UK. I offer my little option to not drink for many people whose lives are controlled by it. Even if it is in ‘moderation’ some of the money spent on it could go towards better causes such as the victims of the flooding in Manila, Philippines.

Referring to the sensible use of wealth St James in today’s second reading gives strong advice against misuse of earthly riches “Come now you rich, weep and wail over your impending miseries…you have lived on earth in luxury and pleasure”. It is true as the African proverb goes “Luxury corrupts more than poverty”. As Catholics we believe in the Universal destination of goods. Sometimes we just have too many things. It is hard to justify that spare pair of unused shoes in the cupboard when Christ is walking around bare foot in the lives of many poor people. Recently we had a mass in an orphanage. A well-to-do lady came at the end and complained that the altar was not grand enough. Perhaps she forgot that Jesus was born in a stable and lived a life of poverty. I reminded her that we were in an orphanage and probably the money was being spent on the orphans instead. St John Chrysostom once said “Of what use is it to weigh down Christ’s table with golden cups, when he himself is dying of hunger? What is the use of providing the table with cloths woven of gold thread, and not providing Christ himself with the clothes he needs? Do not, therefore, adorn the church and ignore your afflicted brother, for he is the most precious temple of all.” ‘Anyway’ I said to her, ‘if you are really concerned perhaps you could make a small donation to the sisters to contribute towards a new altar.’ “Oh no Father, I wasn’t meaning that” she replied defensively.

Sometimes we may not be materially rich but spiritually so. So much faith, so many experiences of prayer, so many masses but who benefits? Anyone else? We have received so much that we can become spiritually overloaded. We need to share! Generosity is the only antidote. As it says in today’s first reading “Would that all the people of God were prophets!” And we are, as in baptism we receive the triple dignity as priests, kings and prophets. Let us all exercise our prophetic task in sharing the love of God we have received with others. Let us cut out our pride which makes us think we are better than others. Even our giving can inflate us as if we are doing others a favour but we are merely giving them what belongs to them by justice. Let us root our selfishness with generosity and to take care of our friendship with Christ, especially in the small details.

27 sept. 2009

REFLEXION Evangelio Semanal

Queda prohibido decir te quiero... y no demostrarlo.

(P. Luis J. Tamayo)

Hay Evangelios en los que uno escucha a Jesús y se escandaliza.  El Evangelio de hoy (Marcos 9, 38-43. 45. 47-48) es uno de ellos.  A veces uno se pone a temblar cuando escucha estas palabras tan duras y el mismo tono de las expresiones. “Si tu mano te hace caer, córtatela: más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al infierno”.

Uno se puede preguntar: ¿Por qué estas expresiones tan duras si Dios es todo amor y misericordia? ¿Cómo es posible escuchar de Jesús palabras tan fuertes cuando uno siempre le espera lleno de cercanía y ternura?

Pero justamente cuando hay algo muy grande en juego el amor verdadero te lleva a la seriedad de las palabras con tal de no echar a perder aquello tan valioso.  Por ejemplo: Cuando un papa ve a su hijo jugar y va a poner los dedos en el orificio del enchufe… ¿cómo reacciona? Si hay amor y ve que el niño pone en riesgo su vida y su salud… ya desde lejos el papa le pega un grito: ¡Saca los dedos de ahí!, y si el niño insiste, el papa le gritará aún más fuerte: ¡No hagas eso!.

Uno podría preguntarse ¿Por qué le grita el papa? Justamente por amor y cuando ve que lo que se pone en riesgo es la misma vida y salud, es cuando reacciona.  Cuando ve en riesgo la vida del niño es cuando su tono de voz cambia. La llamada de atención del papa no se entiende como una prohibición sino como una expresión de verdadero amor.  

Las expresiones del Evangelio de hoy es algo parecido.  Dios, verdadero autor de la vida de cada uno, nos ha creado con el único fin de vivir en comunión y en unión de amor con Él, para disfrutar de su amistad hoy y por siempre… y si ve que hay algo que pone en riesgo esta unión de amor y amistad, es entonces cuando desde su amor autentico e incondicional que le lleva a utilizar esas expresiones que pueden sonar tan duras:

Si tu mano te hace caer, córtatela: más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al infierno. Y, si tu pie te hace caer, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida, que ser echado con los dos pies al infierno. Y, si tu ojo te hace caer, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser echado con los dos ojos al infierno.

No son prohibiciones... son expresiones de verdadero amor. Cuantas veces uno no hace más que darle vueltas a la cabeza criticando a una persona… ¡Corta ese pensamiento! ¿No ves que te separa de Dios y del hermano? O cuando uno tiene miradas llenas de prejuicios hacia otros… ¡Corta con esa mirada! ¿No ves que estas dejando entrar veneno en tu relación con Dios? O cuando uno por la noche está pasando canales de la TV y se encuentra con un canal de pornografía… ¡Corta la TV! ¡Apágala!

Estas expresiones no son para reprimirse, como se ha malinterpretado tanto al cristianismo… Una religión de prohibiciones… Sino que justamente por que lo que se pone en juego es algo tan grande y maravilloso como el Amor mismo de Dios en el corazón, una gota de odio, de rencor, de prejuicios, de resentimiento o de enemistad es veneno para el amor de Dios y corrompe el amor las personas.

Por eso Jesús, sabiendo lo frágil que es la unión con Dios y el amor al prójimo, se pone tan duro… pues lo que llevamos entre manos es un tesoro en vasijas de barro.

19 sept. 2009

REFLEXION Evangelio Semanal

Ser el más importante

(P Luis J. Tamayo)

Desde pequeños a todos nos educan con la idea de ser el mejor, el más grande, el más importante… ya todo empieza cuando uno es un niño… “tú el que más goles, a ti que no te quiten la pelota”… Luego en el colegio, "tu el que mejor notas"… luego en la Universidad… "tu la carrera de más prestigio"… Esto no es solo algo que ya nos inculcan nuestros padres, sino que está inscrito en lo profundo de nuestros deseos…

¿Quién de nosotros no desea ser grande, ser el mejor, ser el más importante? El deseo de ser el más importante está inscrito en el corazón de todo hombre y mujer desde siempre.

En el Evangelio de hoy (Mc 9, 30-37) vemos ese afán por ser el más grande ya entre los mismos discípulos. Jesús les pregunta: ¿de que discutíais por el camino?, el Evangelio dice que por el camino habían discutido quien era el más importante. Entonces Jesús les instruye que es ser verdaderamente el más importante según los valores del Evangelio.

Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.  

Jesús no está diciendo que renunciemos al deseo de aspirar a lo más importante o el deseo de hacer cosas grandes en la vida. Sino que Jesús busca orientar ese deseo que nace de dentro…

Aspirar a hacer cosas importantes en la vida movido por el egoísmo y la codicia o aspirar a hacer cosas grandes en la vida para servir a los demás, para contribuir a la sociedad, para aportar en mi entorno de trabajo.  El fin es el mismo pero la motivación es bien diferente. De una forma u otra todos hemos experimentado que hacer las cosas desde motivaciones egoístas al final nos lleva a romper con Dios, a hacer daño a los demás y destruirnos como personas; pero también hemos experimentado que hacer las cosas movido desde el amor nos lleva a estar más cerca de los otros, nos une a Dios y nos construye como personas. Y yo ¿qué motivaciones tengo al hacer las cosas?

La Segunda lectura de la Carta de Santiago (St 3,16 - 4,3) lo explica muy bien:

"La sabiduría que viene de arriba ante todo es pura y, además, es amante de la paz, comprensiva, dócil, llena de misericordia y buenas obras, constante, sincera. Los que procuran la paz están sembrando la paz, y su fruto es la justicia. ¿De dónde proceden las guerras y las contiendas entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, que luchan en vuestros miembros? Codiciáis y no tenéis; matáis, ardéis en envidia y no alcanzáis nada".

Los motivaciones que tienen su origen en Dios y en el amor conducen a la paz, armonía, equidad, etc.  Sin embargo cuando por dentro se mueve la codicia, la avaricia, el deseo desordenado de poder o de egoísmo, se genera la violencia, la división, la ruptura.  Esto lo vemos fácilmente en el reparto de las herencias entre hermanos.

Ser cristiano es dejar que el Amor de Dios nos dinamice por dentro y nos lleve a hacer grandes locuras…

Me estoy acordando de John, un amigo que vive en Hong Kong, y siendo un alto directivo de una multinacional americana, él me contaba que siempre había pensado como colaborar a expandir la fe entre sus amigos.  Me decía yo no se dar charlas, pero si que puedo comprar un buen dvd con una buena catequesis.  Así que él y su mujer se lanzaron una vez a la semana a alquilar una oficina en el Business District de Hong Kong y ofrecer un sencillo sándwich con ensalada y café y sacar tiempo para una charla y un rato de compartir entre los asistentes.  Yo estuve una vez y me quedé impresionado.  Creo que éramos 35-40 personas.

Ser cristiano no es decir “Yo no hago nada malo”, sino que ser cristiano es aspirar a lo mejor, a lo más importante, a grandes proyectos en beneficio de la sociedad, a grandes locuras para transmitir nuestra fe.  Ser cristiano no es solo ir a misa los domingos sino ver que tu vida y la mía está llamada a participar en grandes proyectos.

Por ejemplo, uno se puede preguntar ¿cómo puedo contribuir sencillamente en mi parroquia o comunidad? ¿qué más puedo hacer por los demás? ¿cómo puedo ayudar a enraizar la fe en mi familia? Hacer algo aunque sea pequeño.

Por eso al final del Evangelio, Jesús tomó  a un niño y lo puso en medio de ellos como ejemplo para venir a decir que lo más grande se comienza por pequeñas iniciativas.  Si nunca he sido generoso, por mucho que piense que el día que me toque la lotería daré una parte a los pobres… eso no saldrá. Sino puedo ayudar a cien, entonces empiezo por ayudar a uno. Sino puedo dar catequesis entonces empiezo por rezar todas las noches con mis hijos al acabar el día. Pero si puedo ayudar a cien, o si puedo dar catequesis ¿por qué me freno?

25th Sunday of Year (20 Sept 2009)

Fr James McTavish FMVD

TO BE TRULY GREAT!

The boxer Muhammad Ali famous catch phrase was “I am the greatest!” Today in the Gospel (Mark 9, 30-37) the disciples are arguing among themselves who is the greatest. Man desires to be great, to do great things. To be great you need to be ambitious. In your company if you want great sales you need to have an ambitious program. There is no greatness without ambition. Jesus once told some disciples “You will see greater things than this!” How great to be ambitious not just for money or worldly power but for the kingdom.

Recently we hosted a prayer meeting for teenagers and it was encouraging seeing so many saying there greatest desire was ‘to be a better person.’ For sure if Jesus calls us to follow him it is to because he wants us to become great. To be great in love, to be great in taking risks for the gospel, to be great in peace, kindness and forgiveness. In a word great in doing good. As the church document Optatam totius reminds us, the moral life is to reflect the greatness ‘of the calling of the faithful in Christ and the obligation that is theirs of bearing fruit in charity for the life of the world.’ Wow! What a great perspective. It is not just to say “I am not a bad Catholic I have not killed anyone” but it is to do great things with all the faith and love we have in Christ.

It is interesting the context of the discussion of greatness of the disciples. Immediately beforehand Jesus had been explaining his passion and death, how much he would suffer “The Son of Man is to be handed over to men and they will kill him, and three days after his death the Son of Man will rise.” But the disciples did not get it. Instead they were thinking of worldly greatness and ambition. In Shakespeare’s play we find Macbeth lamenting “I have no spur to prick the sides of my intent, but only vaulting ambition which o’erleaps itself and falls on th’other.” (Macbeth, Act 1, Scene 7) Macbeth talks of worldly ambition, using the metaphor of jumping onto a horse so enthusiastically that he falls onto the other side. Macbeth’s worldly ambition is so great he is prepared to kill to get what he wants.

In the letter of James it states “Where do these wars and battles between yourselves first start? Is it not precisely in the desires fighting inside your own selves? You want something and you lack it; so you kill. You have an ambition that you cannot satisfy; so you fight to get your way by force. It is because you do not pray that you do not receive; when you do pray and do not receive, it is because you prayed wrongly, wanting to indulge your passions.” (James 4:1-3) We pray for a great score in the exam – ok, then study! We desire to be great preachers of the Word of God – ok, so prepare well your talk.

Jesus shows the disciples the real way to greatness. He sits down, tells them ““If anyone wishes to be first, he shall be the last of all and the servant of all” then welcomes a child and says do this in my name. He does not quench the Spirit of greatness in his disciples but orients it. He shows that greatness is achieved through small steps. Often you can gaze and dream about future greatness and lose sight of the vital steps to get in the here and now. When I win the lottery I will give millions to the poor. But generosity is not improvised! If you cannot feed one hundred, then just feed one!

How can we be sure that all we need will lead us to the greatness of the Kingdom and not be led astray by worldly ambition and desire? Jesus tells us “Whoever receives one child such as this in my name, receives me”. Whatever we do to do it ‘in the name of Jesus’, to do it as U2 would sing ‘in the name of love’. To do everything offering it through Him, with Him, in Him, always abounding in energy for the Lord's work, being sure that in the Lord none of our effort is wasted. (1 Cor 15:58)

Let us ask Mary our Mother for guidance, for she was able to be faithful to the small steps but never losing sight of the big picture “He has looked with favor on his lowly servant but generations will call me blessed!”

17 sept. 2009

Homilia del Cardenal Rouco en el comienzo de la peregrinación de la Cruz de la JMJ


Mis queridos hermanos y hermanas en el Señor;

Queridos jóvenes:

1. Comenzamos hoy el itinerario de la preparación de la Jornada Mundial de la Juventud del 2011 que por benévola y paternal decisión del Santo Padre se celebrará, Dios mediante, en Madrid en la tercera semana de agosto del 2011. Lo viviremos como una peregrinación presidida por la Cruz Gloriosa de Jesucristo, acompañada por el Icono de su bendita Madre, la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, a lo largo y a lo ancho de nuestra Archidiócesis de Madrid, de las Diócesis hermanas de Alcalá y de Getafe y, luego, de todas las Diócesis de España. Nuestro propósito es muy claro, sencillo y audaz a la vez: queremos llegar al final de nuestro camino como peregrinos que han buscado y encontrado a Cristo Crucificado: “escándalo para los judíos, necedad para los gentiles, pero, para los llamados… un Mesías que es fuerza de Dios y sabiduría de Dios”. 

2. Sí, nosotros queremos ser llamados para el conocimiento de ese Misterio inefable de sublime e infinito amor que se encierra en la Cruz de Cristo. Más aún, nos sentimos como interiormente impulsados a descubrirlo con una fe purificada y renovada y a experimentarlo como la fuente del perdón misericordioso que nos salva y nos da la vida que no perece. Sí, queremos llegar a la meta de nuestro caminar espiritual, la JMJ 2011, “arraigados y edificados” en Él ¡firmes en la fe! para celebrar con todos los jóvenes del mundo en torno al Santo Padre y a los Pastores de la Iglesia, extendida por toda la tierra, el triunfo del Amor de Dios, manifestado y derramado sobre el hombre y sobre el mundo en la Cruz Gloriosa del Hijo, de Jesucristo, nuestro Señor y Salvador: ¡su triunfo en nuestras vidas! ¡su triunfo en la vida y en la historia de los jóvenes de nuestro tiempo! ¡su triunfo, queridos jóvenes de Madrid y de España, aquí, entre nuestros compañeros y amigos y entre todos los jóvenes del mundo que conscientemente, o atisbándolo solamente, buscan el rostro de Jesucristo para que ilumine y transforme sus vidas! No será fácil conseguirlo; pero sí inmensamente gratificador y gozoso. 

3. El escándalo de muchos de los hijos de su pueblo, que oían a San Pablo en Corinto y en otros lugares de sus viajes apostólicos, por su predicación de Jesucristo y, Éste Crucificado, como el verdadero y único Salvador del hombre, sigue produciéndose, incluso más clamorosamente ahora, en nuestro tiempo, dentro y fuera de los ambientes sociales y culturales más o menos influidos o tocados por la herencia de la fe cristiana. Es un escándalo que se presenta de modo distinto que el de los judíos contemporáneos de Jesús, pero que desemboca en el mismo resultado práctico. ¿Pero cómo es posible pensar en serio –dicen– que la solución de los grandes y gravísimos problemas de las injusticias del mundo, del dolor y los sufrimientos de los más débiles, de la enfermedad y de la muerte, que acecha a todo hombre nacido de mujer, pueda venir de un judío, de origen galileo por más señas, con pretensiones de profeta, crucificado hace casi dos mil años por los dominadores romanos de Jerusalén, instigados por los dirigentes religiosos y políticos de su pueblo, apoyados a su vez por no pocos de sus conciudadanos? Los problemas del hombre necesitan respuestas realistas y eficaces para su solución en este mundo. Lo que se impone y hay que hacer es un uso constante, diligente y esforzado del “poder” que el hombre tiene. Hay que dejarse de ensoñaciones ilusas y poner manos a la obra –afirman–. 

4. No son menos los que consideran hoy el anuncio de Jesucristo Crucificado, Salvador del hombre, una necedad. Su razonamiento coincide en su punto de partida intelectual, pero sobre todo en la perspectiva última, vital y existencial, con el de los anteriores, es decir, con la autovaloración del ser humano, como “super-hombre”, que ni necesita ni depende de Dios. El hombre se explica y se basta a sí mismo frente al mundo y a su historia. Los que se escandalizan de Cristo Crucificado y los que lo declaran una necedad, lo hacen hoy, además, muy frecuentemente de forma militante. Les cuesta soportar el hecho de que para otros ¡para nosotros! sea la fuerza y la sabiduría de Dios que salva al mundo y que guía irreversible y gloriosamente la historia. Pero ha sido la misma historia la que nos enseña a qué abismos de destrucción de lo humano conducen esos proyectos de autodivinización personal y colectiva del hombre. Las tragedias del siglo XX –las dos guerras mundiales, los terribles totalitarismos que lo dominaron en amplias zonas de mundo…–, frescas en nuestra memoria, nos lo recuerdan inequívocamente. El contraste, también real, actual e inequívoco, al rechazo de Cristo Crucificado lo representan esos jóvenes, que con sus vidas, vacías tantas veces y rotas no pocas, esperan a Cristo en lo más íntimo de su corazón. Más aún, los que se escandalizan y burlan de la Cruz de Cristo, esconden muchas veces detrás de la fachada de su incredulidad un interior inquieto y perturbado: ¡un alma desasosegada y herida que ansía secretamente la presencia y la cercanía de Dios!

5. Nuestro caminar con la Cruz Gloriosa del Salvador y con el Icono de su Madre Santísima por las calles, plazas y caminos de Madrid y de España ha de estar pues iluminado y transido por la luz y la vida de Cristo: ¡por el amor misericordioso que brota, desbordante, de su Sagrado Corazón! Sólo con Jesucristo, abrazados a su Cruz Gloriosa, abiertos al don de su Espíritu ¡del Espíritu Santo! ese ser nuestro de creaturas e hijos de Dios, herido por la rebelión del pecado contra Él y su amorosa Voluntad, sanará, se reconstruirá y se capacitará para vivir de ese Amor ¡del Amor de verdad! Sólo en Él encontrará la sabiduría y la fuerza de la Verdadera Vida.

6. Entender la sabiduría divina de la Cruz de Cristo, vivirla con fidelidad creciente y generosa, es sólo cosa de los sencillos de corazón. Es a “los pequeños”, a quienes se les revela (cfr. Lc 10,21). La Madre del Señor, la Virgen María, la Doncella de Nazareth elegida por Dios para que concibiese a su Hijo Unigénito en su seno purísimo, dándole nuestra carne de hombre ¡nuestra humanidad!, fue, es y será siempre la primera de entre los sencillos y humildes de corazón a quien se le ha revelado el Misterio de su Hijo Crucificado y Resucitado. Más aún, Ella es la Madre imprescindible para aprender la lección de la humildad y de la sencillez que se necesita para que se nos revele el Misterio del Amor de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, manifestado en Jesucristo para nuestra salvación: para poder adentrarnos con todo nuestro ser –alma, vida y corazón– en el Misterio de la Cruz gloriosa de Cristo.

7. A Ella queremos pedirle en esta Vigilia de Oración: ¡que nos enseñe cómo hacer este Camino de peregrinos de la Cruz Gloriosa de su Hijo Jesucristo en Madrid humilde, sencilla y valientemente, mostrándola en toda su verdad a los jóvenes madrileños, a sus familias, a toda la sociedad! No va a ser camino fácil. Necesitamos su cercanía de Madre paciente con nuestras debilidades y flaquezas y animosa para ayudarnos a no desfallecer: ¡a superarlas con valiente y esperanzada decisión!; sin descanso, una y otra vez. ¿Por qué no hacer, guiados por Ella, en este momento de nuestra Vigilia de oración, con la que iniciamos la peregrinación hacia la JMJ 2011, “el coloquio” al que invita San Ignacio de Loyola a los ejercitantes ya en la primera semana de “los Ejercicios Espirituales”?: “Imaginando a Cristo nuestro Señor delante y puesto en Cruz [contemplemos]: “cómo de Criador es venido a hacerse hombre y de vida eterna a muerte temporal, y así a morir por mis pecados. Otro tanto, mirando a mí mismo, lo que he hecho por Cristo, lo que hago por Cristo, lo que debo hacer por Cristo; y así, viéndole tal, y así colgado en la Cruz, discurrir por lo que se ofreciese”. ¿Y qué se nos ofrece?: la posibilidad nueva de ser testigos humildes y valientes de su Amor entre los jóvenes de Madrid, ¡Testigos de su Cruz!; y así el poder decirles con Santa Teresa de Jesús: 

“Cruz, descanso de mi vida:

vos seáis la bienvenida.

Quien no os ama, está cautivo

y ajeno de libertad;

quien a vos quiere allegar

no tendrá en nada desvío.

¡Oh dichoso poderío,

donde el mal no halla cabida!

vos seáis la bien venida”

Que todos puedan decir a nuestro paso: ¡Bienvenida sea la Cruz de Cristo!

Amén.

13 sept. 2009

Mañana tienes una cita en la Catedral de la Almudena a las 20:00 horas


Como ya anunciamos hace más de dos meses, mañana tendrá lugar en la Catedral de la Almudena de Madrid una vigilia de oración y el inicio de la peregrinación de la Cruz y el Icono de la Virgen María por la Archidiócesis de Madrid. La primera vicaría será la número III, que comprende los distritos de Moratalaz, Vicalvaro y parte de Arganzuela, Centro y Retiro.

Al finalizar la vigilia, la Cruz será trasladada en procesión, por los jóvenes, hasta el Convento de la Encarnación, donde tendrá lugar el acto central de la recepción de la Cruz para la Vicaría III, comenzando su recorrido por el Arciprestazgo de San Ginés.

REFLECTION Sunday´s Gospel


James McTavish FMVD

24th Sunday in Ordinary Time

"LOST AND FOUND!"

“Whoever loses his life for my sake and that of the gospel will find it” Mk 8,35

In the last few days we have been very busy here in our mission in Manila, Philippines. On Friday we were invited to give a half day workshop on prayer and Christian living. There were twenty people present. The organizer was an 80 year old woman, zealous for the happiness and welfare of many of her friends and relatives. After that encounter it was off to celebrate a thanksgiving mass in a Pharmaceutical company and to talk to various employees. On Saturday an impromptu interview was held by students wanting to discover more about missionary life for their school project. It was a challenge or a cross to juggle different priorities and needs as I was also preparing a formation for Sunday on the letter of St Paul to the Ephesians. In the middle of all this I received a phone call to come and speak to a person in difficulties. But strangely enough in the middle of all these activities in a moment of prayer and reflection I notice something paradoxical – a tremendous sense of peace and joy – I feel very alive!

How can this be explained? Jesus our good teacher does so in the gospel today (Mark 8,27-35). What is the lesson to be learned? “Whoever loses his life for my sake and that of the gospel will find it”. It is as simple and as difficult as that. The most beautiful thing is to work for the kingdom, to work for Jesus and for the gospel. The fruit is joy and peace. On the contrary when I am the Lord of my own time (and many times I live like that!) the fruit is actually anxiety and tension and there is never ‘enough time’. As Jesus explains “Whoever wishes to save his life will lose it”. How different when I am not the centre of my universe, when my life does not merely revolve around me, myself and I but others can disturb me!

When Jesus started to explain this way of the cross to his disciples Peter reacted strongly, taking Jesus aside and trying to correct him. But Jesus told him that he was thinking like a man and not as God does. Jesus summoned the crowd with his disciples and said to them, “Whoever wishes to come after me must deny himself, take up his cross, and follow me. For whoever wishes to save his life will lose it, but whoever loses his life for my sake and that of the gospel will find it.” The lesson of the cross is very hard to understand in theory. It is not humanly ‘attractive’ and can only really be assimilated in practice, in our actual lives. A couple I know before the arrival of their first child always had so much time for themselves and for fancy holidays and nights out. They now have their first child and are dedicated full time to taking care of this little one. The wife, who before always looked so glamorous, is now with some eye bags from late nights feeding the baby but she looks more beautiful than ever because she radiates so much joy and peace, no longer living for herself but trying to love and care for her child.

Let us reflect and ask “Who am I living for today?” Is it for myself? We know the fruits that will come. How different to live for others, to live for the Lord and for his Gospel. Lord, how can I live for you and for your gospel? Let us ask for the grace not to be afraid to embrace our daily cross, not to be afraid to lose our lives because we have this written guarantee from the Lord himself - “Whoever loses his life for my sake and that of the gospel will find it”.

12 sept. 2009

REFLEXION Evangelio Semanal

¿Quien eres Tú?

P. Luis J. Tamayo

El Evangelio de hoy (Marcos 8, 27-35) vemos la preocupación que Jesús muestra por que los discípulos supieran a quien están siguendo. En la Palabra vemos como Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que soy yo?» Ellos le contestaron: «Unos, Juan Bautista; otros, Elías; y otros, uno de los profetas.» Pero luego les preguntó directamente a ellos, pues no le interesaba lo que decía la gente de él, sino lo que sus amigos decían de él. «Y vosotros, ¿quién decís que soy?» Entonces Pedro le contestó: «Tú eres el Mesías.»

Una de las grandes cuestiones de la historia de la humanidad ha sido siempre la identidad de Jesús.  ¿Quién es Jesús? Si uno entra en un biblioteca, o en una librería, verá que hay miles de obras relacionadas con la persona de Jesús.  Incluso hoy día se hacen películas de ciencia ficción con la figura de Jesús, el misterio de su vida, etc. (un ejemplo muy conocido es El Código Da Vinci). ¿Quién es Jesús? Es la pregunta que ha recorrido toda la historia en los últimos 2000 años, grandes pensadores, escritores, teólogos, filósofos, intelectuales, especulativos, contemplativos, orantes, etc. todos se han preguntado quien es Jesús.

¿Por qué hoy día, de nuevo, necesitamos responder a esta pregunta? Yo entiendo que es vital tener respuestas a esta pregunta. ¿Quién es Jesús para mí? Pregúntate hoy ¿Quién es Jesús para ti?

Yo veo a muchas personas que vienen a los actos religiosos, que asisten a la Santa Misa, que piden el bautizo para sus hijos, que quieren un funeral para sus familiares… pero luego les preguntas quien es Jesús y no saben responder, es que nunca se lo han planteado. Tenemos el peligro de vaciar nuestra fe, asistimos a actos religiosos o por ser un acto social, o por que me han educado así, o por superstición, pero hay poco de una relación personal con Jesús.

Jesús tenía esta preocupación con sus discípulos. Jesús sabe como preguntar.  Primero les dice: «¿Quién dice la gente que soy yo?» ellos responden… el cura dice esto, la catequista dice lo otro, este autor escribe esto y esa persona dice lo otro… Pero ahora viene la pregunta del millón: «Y vosotros, ¿quién decís que soy?» A Jesús le interesa que es lo que tú piensas, no lo que dicen otros. A hora la pregunta va en directo. ¿Y tú? Tú, ¿qué dices de mi?

Honestamente uno necesita nutrir una relación fuerte de amistad con Jesús para poder decir algo personal. Uno a penas puede decir algo de quien no conoce. Por eso la pregunta, indirectamente nos está retando a profundizar la relación con Él.

El otro día vi una película en la que presentaba la imagen de la religión como una carga, desde una vivencia de represión. Era una crítica directa a la imagen del cristiano. A mí me pareció una pena, ya que se presentaba una falsa imagen de la verdadera fe. Obviamente para ese director de cine la respuesta a la pregunta de quien es Jesús es la de una carga.

Volviendo a nuestro pasaje del Evangelio de hoy, al final del diálogo, Pedro contesta la pregunta y le dice a Jesús: «Tú eres el Mesías.» Es decir Pedro alcanzó a descubrir en la relación de amistad con Jesús que Él era el verdadero Hijo de Dios, Aquel que venía a transformar el corazón de los hombres. Pedro había experimentado el amor profundo de amistad de Jesús, un amor de una calidad que solo podía venir de Dios, un amor incondicional, un amor absoluto, sin límites, sin peros.  Pedro descubrió en Jesús el verdadero significado del perdón, de la misericordia. Pedro descubrió en Jesús a Aquel que definitivamente daría la vida por él.

Ahora Jesús te pregunta a ti: ¿Y tú? Tú, ¿qué dices de mi?

Cell Phone vs. Bible

Cell Phone vs. Bible

I wonder what would happen if we treated our Bible like we treat our cell phones. 

What if we carried it around in our purses or pockets 
What if we turned back to go get it if we forgot it 
What if we flipped through it several times a day 
What if we used it to receive messages from the text 
What if we treated it like we couldn't live without it 
What if we gave it to kids as gifts 
What if we used it as we traveled 
What if we used it in case of an emergency 
What if we upgraded it to get the latest version 

It’s just something to think about 

Something to make you say hmmmmm, and where is my Bible? 

 

Author Unknown

6 sept. 2009

REFLEXION Evangelio Semanal

Abrirse a las grandes cuestiones de la vida.

P. Luis J. Tamayo Oriol

El Evangelio de hoy (Marcos 7, 31-37) presenta la curación de Jesús a un sordomudo, a quien acercándole al Maestro le piden que le imponga las manos. Jesús mirando al cielo, es decir, confiando en el poder que el Padre le ha dado para dar vida y renovarlo todo, le dice: “Effetá”, que quiere decir, “Ábrete”. El Evangelio dice que se le abrieron los oídos, se le soltó la lengua y empezó a hablar sin dificultad.

Hoy día, quizás, la necesidad de nuestro tiempo no es tanto la apertura de los oídos o de la boca, sino es la necesidad de abrirse a lo esencial de la vida, a las cuestiones más fundamentales de nuestra vida que en muchos de nosotros aún están sin resolver. Es la necesidad de abrirse a buscar el verdadero sentido a la vida.

Este verano leía en el periódico un artículo que decía que la mayoría de las personas pasan más tiempo planeando sus vacaciones que pensando en las cosas verdaderamente importantes de sus vidas. Claro está que las vacaciones tienen una cierta importancia, sin embargo, si uno busca una mayor profundidad en su vida se podría preguntar “¿Cuán importante es aquello en lo que se me va la mente ahora? ¿Cuán importante es esta cuestión que ahora me preocupa entre las grandes cuestiones que afectan mi vida y la de mi familia?

Yo creo que todos aspiramos a una vida de mayor calidad, de mayor madurez, alcanzar un sentido más profundo a nuestro existir… personalmente pienso que la espiritualidad del cristianismo nos debiera llevar a esto. Pero sinceramente cuando uno observa un poco su actividad mental durante el día se da cuenta que las preocupaciones que le llevan el tiempo son cosas de menor importancia (imagina tener un monitor que hiciese una estadística de en que se centra mi pensar durante el día… uffff!! menudo susto!!). Muchas veces será cualquier problema, un agravio, una irritación, un malentendido, la ropa de otoño que necesito comprar, etc. Ayer en el telediario hablaban de que ahora en septiembre la gente le preocupa ponerse a dieta, matricularse en un gimnasio, etc. El entrenador decía: “Muchos se matriculan y vienen en septiembre, pero para octubre lo dejan”.

Cuando uno está en esa preocupación piensa que eso, en ese momento, es lo verdaderamente importante… como por ejemplo ahora el uniforme de los niños o el inicio de su colegio... sin embargo, uno se puede preguntar honestamente ¿cuán importante es esto? Pues, cuando recuerde estas cuestiones de hoy en dos meses, ¿las consideraré importantes? Corremos el peligro de vivir en una sociedad de consumo que nos lleva a que en un mes estemos preocupados por otra cuestión que durará otro mes… y así sucesivamente. La imagen que me viene es el de las gallinas picoteando de todo pero no profundizando en nada importante y fundamental para la vida.

Hoy, el “Effetá – Ábrete!” de Jesús es una invitación a abrirnos a las grandes cuestiones de la vida. Por ejemplo: ¿cómo puedo mejorar mi relación con Dios? ¿me doy la oportunidad de disfrutar del momento presente? ¿estoy trabajando por ser la persona que deseo ser? ¿de que puedo estar agradecido hoy? ¿qué significa la felicidad para mi?

Os invitamos a que nos acompañes durante este nuevo curso e ir considerando aquello verdaderamente importante que nos conduzca a una mayor profundidad y madurez de vida. Le vamos a pedir a Dios que nos ayude al comienzo de este curso a darle tiempo en la oración y meditación para pensar y dialogar con Él las cosas que verdaderamente me atañen.

5 sept. 2009


Homily for 23rd Sunday of the Year (6 Sept 2009)

Fr James McTavish FMVD

“Ephphatha! Be opened!”


In the Gospel today Jesus meets a man who is deaf and dumb (Mark 7, 31-37). The two ailments often go together as a person who cannot hear will have difficulty to speak. Jesus takes the man away from the crowd, touches his ears and his mouth, sighs and says “Ephphatha!” that is “Be opened!” How delicate is Jesus in healing this man. He takes him away from the crowd in the same way that a good Doctor will not examine his patient in public but rather respects the dignity of the person and does so in private. Jesus sighs because he shares in the suffering of man. His words are powerful. “Be opened” and the man starts to hear and speak. His tongue was loosened.

There are many congregations today dedicated to the deaf and dumb. One such community is “The Salesian Sisters of the Sacred Hearts of Jesus and Mary”. One day their founder Fr. Philip Smaldone was in a church and witnessed a young child crying. His mother was unable to console him because he was deaf. St Philip Smaldone heard those cries and sighed that no one was dedicating to caring for deaf and dumb children. He founded said congregation which now dedicates to the care of deaf and dumb children all around the world and their motto is “Ephphatha! Be opened!”

Our senses are a gift from God. How do we use them? Our eyes are to see God’s presence in the world. Many times we have to admit our blindness. There was a man who called his neighbor a pig because they were arguing over a fence. His neighbor responded by calling him Jesus. The man wondered why he was calling the neighbor a pig yet his neighbor was calling him Jesus. The neighbor explained “When I look at you I see Jesus because I have the eyes of Jesus. When you look at me you see a pig because you have the eyes of a pig”. How are our eyes? St James invites us in his letter to not be taken by appearances, in treating the rich well and the poor with disdain (James 2,1-5). When we look at others, rich and poor alike, we strive to see Jesus in the other. Remember that man looks at appearances but God looks at the heart. There is a Spanish song that asks not just for a new world but for new eyes to see others differently and to see the renewal God is already working.

How much our ears need to listen to Good News. Being bombarded by bad news we become mute too because we have nothing good to share with others. Like the man in the gospel it needs the intervention of Christ, the Good Doctor, to heal us. In our baptism the priest touches our ears and our mouth and says “Ephphatha, be opened”. Why, if already the baby can hear and is definitely not mute judging by its squeals when the cold water is poured on its head? Surely it is to open its spiritual senses. Many times Jesus said to listen, if you have ears. Of course all the listeners had ears but did they really hear the message or did it fall on deaf ears?

When St Augustine recounted his conversion he wrote “You called, and cried aloud, and forced open my deafness. You gleamed and shone, and chased away my blindness. You exhaled odours, and I drew in my breath and do pant after You. I tasted, and do hunger and thirst. You touched me, and I burned for Your peace.” (See Augustine’s Confessions, Book X, Ch. XXVII). You can identify the 5 senses in this experience – hearing, sight, smell, taste and touch. Our spiritual senses need to be opened by Jesus. Let us ask for the grace to be open to Christ, to be touched by him and his Word. To taste and see that the Lord is good, and that our lives can emanate, as St Paul describes, the aroma of Christ. And perhaps we can examine our speech, and pray that it can be full of grace and truth - words that can encourage and build the other up. Many times we really are dumb and are afraid to share about God or heavenly things. Even the eloquent Pope, Gregory the Great, humbly admitted that at times he found himself engaged in gossip and useless chatter that before never interested him. What will you talk about this day?

Lord open my heart, open my ears to listen to your word. And may my mouth speak of what my heart is full of, your Word and your love. Amen.