7 dic 2012

Fiesta de la Inmaculada


Aprender a dejarse amar!
(P. Luis J. Tamayo)

Hoy celebramos la gran fiesta de la Inmaculada Concepción, por todos conocida como la fiesta de la Inmaculada. El evangelio Lc 1, 26-38 nos cuenta el relato de la Anunciación, del que subrayo estos versículos que, especialmente hoy, me llamaron la atención. Son como un piropo a la Virgen.
Me encanta escuchar cuando se hacen buenos piropos, cortejos o galanterías a las mujeres… los andaluces para ello tienen mucho arte. Hace unos años paseaba por Sevilla y junto a la acera había una zanja profunda con varios obreros dentro trabajando. En esto que pasaba delante de mí una mujer muy esbelta y guapa vestida de negro. De repente, con acento andaluz muy simpático, se oye desde debajo de la zanja: “Jezú, algún angel ze ha debio morir en er zielo, pues mira, ha pazao la Virgen María veztida de luto”.
El ángel, al acercarse a la Virgen le dice un piropo precioso:
“El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo. » Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios.”
Preciosas palabras las del ángel: Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.
Maria fue llena de gracia pues en su sencillez se dejó amar del todo. María pudo vivir en la alegría profunda pues estaba llena de la alegre presencia del Señor.
A veces escuchamos la expresión “esa persona está de alegre que no cabe en sí mismo”, para decir estaba lleno de alegría. O cuando alguien ha de dar una buena noticia se dice: “lo anunció a boca llena”, para expresar que dio la noticia lleno de felicidad.
¿Cómo estas tú? ¿Puedes decir que estas lleno? ¿Te falta algo? ¿Qué te falta?
En una jornada con jóvenes teníamos esta pregunta: que te falta para tener una felicidad profunda? Y uno respondió: “el iPhone 4”. La respuesta no está en lo material. Todos hemos oído que lo material o el dinero no da toda la felicidad completa. Todas estas cosas nos distraen, nos entretienen, nos recrean, pero no dan la felicidad. La felicidad en el ser humano sólo se nutre en las relaciones autenticas y en la amistad verdadera con otro ser humano.
María supo abrirse a la relación autentica y a la verdadera amistad con Dios y encontrar en Él todo el amor. María supo dejarse amar por Dios. María fue lo suficientemente humilde para reconocer la necesidad del amor de Dios; y Dios la llenó, por eso fue llena de gracia.
Una relación autentica pide el darse al otro, pero también es imprescindible recibir del otro. Es verdad que dar no nos cuesta tanto, pero si que ponemos resistencias para recibir amor. Cuando hace unos años regresé de Filipinas a Madrid, un día fui a misa con mi madre. En el momento de la oración del Padre Nuestro sentí la necesidad de cogerle la mano a mi madre, sentía la necesidad de su ternura, pues hacía años que había estado viviendo lejos. ¿Te puedes creer que me costó hacer el gesto de salir de mi mismo y tomarle la mano? Esto lo veo yo mucho entre los matrimonios. ¿cómo cuesta manifestar que un o necesita un gesto tierno de cariño? Que gran milagro cuando uno reconoce sin escandalizarse que tiene necesidad de dejarse amar.
Pero hay que decirlo claramente, sólo en Dios uno puede encontrase lleno, pues sólo de Él es la plenitud del Amor. Los seres humanos podemos manifestar el cariño, pero somos limitados. ¿Cuántas veces uno se siente defraudado por poner su esperanza en otra persona, pues tarde o temprano manifiesta sus debilidades? Sólo Dios es la plena revelación de la Vida y el Amor. Sólo Él puede llenar el corazón humano. Santa Teresa de Ávila decía: Sólo Dios basta.
María fue llena de gracia pues se dejó amar. Su oración era afecto, ternura, adoración. Su contemplación era el abrazo de Dios a su vida. A veces nuestra oración se queda sólo en darle vueltas a ideas en la cabeza. ¡¡¡¡Necesitamos de una oración afectuosa!!!! donde la conversación con Dios gire en torno al amor mutuo.
Déjate amar, para que hoy se pueda decir de ti: Alégrate, llen@ de gracia, el Señor está contigo.

(para meditar)
Vivo sin vivir en mí de Santa Teresa de Ávila
Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero 
Que muero porque no muero.
Vivo ya fuera de mí,
Después que muero de amor;
Porque vivo en el Señor,
Que me quiso para sí:
Cuando el corazón le di.
Puso en él este letrero,
Que muero porque no muero.
Esta divina prisión,
Del amor con que yo vivo,
Ha hecho a Dios mi cautivo,
Y libre mi corazón;
Y causa en mí tal pasión
Ver a Dios mi prisionero,
Que muero porque no muero.
¡Ay, qué larga es esta vida! 
¡Qué duros estos destierros! 
¡Esta cárcel, estos hierros 
En que el alma está metida! 
Sólo esperar la salida 
Me causa dolor tan fiero, 
Que muero porque no muero.
¡Ay, qué vida tan amarga 
Do no se goza el Señor! 
Porque si es dulce el amor,
No lo es la esperanza larga:
Quíteme Dios esta carga,
Más pesada que el acero, Que muero porque no muero.
Sólo con la confianza
Vivo de que he de morir,
Porque muriendo el vivir
Me asegura mi esperanza;
Muerte do el vivir se alcanza,
No te tardes, que te espero,
Que muero porque no muero.
Mira que el amor es fuerte;
Vida no me seas molesta,
Mira que sólo te resta,
Para ganarte, perderte;
Venga ya la dulce muerte,
El morir venga ligero
Que muero porque no muero.
Aquella vida de arriba,
Que es la vida verdadera,
Hasta que esta vida muera,
No se goza estando viva:
Muerte, no me seas esquiva;
Viva muriendo primero,
Que muero porque no muero.
Vida, ¿qué puedo yo darte
A mi Dios, que vive en mi,
Si no es el perderte a ti,
Para merecer ganarte?
Quiero muriendo alcanzarte,
Pues tanto a mi amado quiero,
Que muero porque no muero

2 dic 2012

I Adviento, REFLEXION Evangelio Semanal


Adviento I: Tiempo para la fortaleza
(P. Luis J. Tamayo)

Este domingo comenzamos un nuevo año litúrgico, y lo empezamos con el tiempo de Adviento, un tiempo que nos regala la Iglesia de preparación a la celebración de la Navidad.
El Adviento viene del latín adventus, que quiere decir “venida”.  Entonces, si Adviento significa venida, la pregunta sencilla que nos hacemos es: “¿quién es ese que viene?” La respuesta es… “Jesús”. Jesús es quien viene! Es una pregunta muy sencilla, pero a la vez importante, pues dependiendo de quien es ese que viene uno se prepara de una forma u otra. Es muy distinto preparar la casa cuando vienen 10 niños para un cumpleaños, que si viene alguien de la Casa Real, o si viene un actor de Hollywood. Dependiendo de quien viene uno se prepara de un modo u otro. *(Con esto de preparar la llegada de alguien importante, me ha venido a la memoria la película española: Bienvenido Mr. Marshall de Luis Garcia Berlanga 1952)
En la historia del cristianismo, desde los primeros siglos, se hablaba de la segunda venida de Jesucristo, que es a la que se refiere el Evangelio de hoy (Lc 21, 25-28; 34-36): Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y majestad.” Aquellas comunidades de cristianos experimentaron la “primera venida” en la persona del Jesús histórico nacido de María. Pero a la muerte de Jesús estaban expectantes de una “segunda venida”, la del final de los tiempos. Según pasaba el tiempo, a pesar de los signos catastróficos de los que habla la Escritura, ellos se daban cuenta que Jesús no venía en una nube, con gran poder y majestad.
Los hechos históricos catastróficos, según el historiador Flavio Josefo, coinciden con los signos de los que habla el Evangelio: …en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y el oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo…. La historia nos cuenta que después de la muerte de Herodes (4 a.d. Cristo), Judea quedó bajo la directa administración romana (6 d. d. Cristo). En este año sitúa Lucas el nacimiento de Jesús. Cuando el dominio romano, crecientemente cruel e insensible, se convirtió en intolerable, los judíos se lanzaron a una revuelta (año 66 después de Cristo) en los últimos días del imperio de Nerón que concluyó con la destrucción de Jerusalén (año 70 después de Cristo) y la caída de la última fortaleza de los judíos en Masada (73 D.C.). La gran crisis fue la destrucción de Jerusalén y del Templo por parte de Tito, comandante de las fuerzas romanas que afectó gravemente al pueblo judío. Se habla de aproximadamente un millón de judíos que perecieron solamente en el asedio a Jerusalén, muchos fueron muertos en diferentes partes del país y decenas de miles fueron vendidos como esclavos.
Con toda esa destrucción ellos veían que esa “segunda venida” no se daba. Así fue cuando se empezaba a hablar de otra venida de Cristo: una venida más ‘espiritual’. San Bernardo habla de una “venida intermedia”. El Santo dice en su Sermón 5º de Adviento: “La intermedia, es una venida oculta, y en ella sólo los elegidos ven al Señor en lo más íntimo de sí mismos, y así sus almas se salvan”. Es decir, que en la primera, el Señor vino en carne y debilidad, en la última, en gloria y majestad; y sin embargo en esta tercera que se produce en lo oculto del corazón de cada hombre, el Señor viene en espíritu y poder.
Por eso esta venida de Cristo a nuestro corazón se merece una buena preparación.
Hemos de ser conscientes de que en el día a día de las relaciones humanas vamos corriendo, siempre decimos que “no tenemos tiempo” para los hijos, para hablar con el cónyuge, etc. Hablamos no de cantidad, sino de calidad. Conozco a un padre con 6 hijos que se tomó en serio lo del poco tiempo pero de calidad. Este hombre, después de cenar todos juntos, cada noche sale a pasear 30 min a solas con uno de los hijos… el domingo el paseo es para la mujer. Tiempo de calidad dedicado de forma personal… este tiempo durante la adolescencia preparar para una relación filial de confianza para toda la vida. Un tiempo de calidad dedicado a algo augura una buena preparación.
La invitación para todos nosotros es que durante este Adviento se note que estamos preparando la venida del Señor en nuestras vidas y en nuestros ambientes: Este curso, el Papa lo ha proclamado “El año de la FE’. Que se note!
Mi propuesta para los 4 domingos de Adviento es reflexionar sobre 4 actitudes que nos ayuden a preparar la venida de Jesús:
- Hoy 1er Domingo: Pidiendo fuerza: La Oración de perseverancia
- El 2º domingo: La Preparación interior: Como vivir con pequeños actos de humildad interior
- El 3º domingo: Buscando hacer Actos de caridad, algo más exterior
- Y el 4º domingo, la figura es María: Y esa actitud de la que nos hablará el Evangelio de “Ponerse en camino… Ponerse en Acción!”

1º Pidiendo fuerza: Oración de perseverancia
Hoy, después de toda esta introducción, seré breve. En el Evangelio leemos: “Estad siempre despiertos, pidiendo fuerza para escapar de todo lo que está por venir y manteneros en pie ante el Hijo del hombre.”
La invitación sería la de tener durante toda la semana pequeñas jaculatorias, pequeñas peticiones al Señor: pedirle fuerzas para ser fieles. Frente a sentimientos de soledad: Señor te necesito! Frente a momentos de debilidad: Espíritu infúndeme tu fuerza! Frente a la tentación: Señor no me dejes caer en tentación! O incluso en los buenos momentos: Señor ayúdame a ser siempre agradecido.
También os propongo cada mañana la oración de ofrecimiento de obras
Te ofrezco en este día mi oración, mi trabajo y mi cansancio, mis sufrimientos y mis alegrías; haz que todo lo haga por amor a ti y según tu voluntad. Dame firmeza en la vivencia de mi vocación cristiana, paciencia en el sufrimiento, audacia en la confesión de mi fe, sabiduría en el camino de la vida, caridad en mis relaciones con los hombres. Líbrame del pecado y de todo mal. Que tu gracia esté siempre conmigo y con todos los que amo. Amén



1st Sunday of Advent, Year C


Your liberation is near at hand

Jer 33:14-16 Ps 25:4-5, 8-9, 10+14 1 Thess 3:12–4:2 Luke 21:25-28, 34-36

All things can be born patiently when liberation is close at hand. Many of the older generation here in Manila remember the moment of their liberation during the occupation of World War II. They kept their hope alive in a difficult moment because they knew that the American army was close by and liberation would come soon. When they were eventually liberated it was an experience of great joy and freedom.

Have you ever been liberated? The other day I went to celebrate mass and afterwards had to organize a moment of Eucharistic adoration. I was not so familiar with the rite, especially the part in Latin and I had to ask for help. I felt liberated! Liberated from the idea that I should already know everything, freed from my concern about what others might think. What is liberation all about? Ask William Wallace and he would cry out “Freedom!” Is there anything that you need to be freed from?

Once we went to a prison on a pastoral visit. The prison was enormously overcrowded. In a room the size of a tennis court there were perhaps 250 men living. So tightly packed that not all could lie down and sleep at the same time such that they had two shifts and took it in turns to sleep while the other group stood standing. In the prison the prisoners gave us such a warm welcome, dancing, singing and cheering that I reflected that they seemed very “free!” Many times we are imprisoned in ourselves, in small concerns and worries. Many times we are held captive by fears but the Spirit desires our freedom.

In the moments of difficulties and trials, when it seems that the world will collapse we should know that “our liberation is close at hand.” The Lord is near - have no anxiety at all. In the gospel one interpretation of the apocalyptic end times with the sun falling, the moon becoming darkened is the situation of a humanity that suffers. “There will be signs in the sun, the moon, and the stars, and on earth nations will be in dismay, perplexed by the roaring of the sea and the waves. People will die of fright in anticipation of what is coming upon the world, for the powers of the heavens will be shaken.” But in these moments what is the advice of the Lord? “But when these signs begin to happen, stand firm and raise your heads because your liberation is at hand.” What do we need to stand firm in the moment of trial? Courage and faith! Once St Paul wrote to the community in Greece and said, “Always be courageous” - not just sometimes but ALWAYS. Later he said, “do not be intimidated in ANY WAY by your opponents.”

Hope my soul, hope. The gospel today reminds us “Beware that your hearts do not become drowsy from carousing and drunkenness and the anxieties of daily life, and that day catch you by surprise like a trap. For that day will assault everyone who lives on the face of the earth. Be vigilant at all times and pray that you have the strength to escape the tribulations that are imminent and to stand before the Son of Man.”

Let us be vigilant as we wait for the coming of our liberator. We close with the words of Cardinal Newman:

“They watch for Christ who are sensitive, eager, apprehensive in mind,
Who are awake, alive, quick-sighted, zealous in honouring him,
Who look for him in all that happens,
And who would not be surprised,
Who would not be over-agitated or overwhelmed,
If they found that he was coming at once.
This then is to watch: to be detached from what is present,
And to live in what is unseen;
To live in the thought of Christ as he came once,
And as he will come again; to desire his second coming,
From our affectionate and grateful remembrance of his first.”

24 nov 2012

Solemnidad de Cristo, Rey del Universo


Solemnidad de “Jesucristo, Rey del Universo”. 
(Pç Luis J. Tamayo)

Yo no se que os viene a la mente cuando escuchamos el nombre de esta fiesta. Si no profundizamos e intentamos entender el sentido de esta fiesta, el mismo nombre puede sonar anacrónico.


La fiesta de Cristo Rey fue instaurada por el Papa Pío XI el 11 de Marzo de 1925.
Quizás en ese tiempo la figura del Rey como soberano de un país tenía su sentido. Pero hoy día que se pone tanto en cuestión la figura del Rey – pues su papel de gobierno es mínimo – y cualquier figura de autoridad, lo que no se entiende bien es cuando la Iglesia pinta a Jesús en iconos como un Rey con cetro, capa y corona.
Por ejemplo, yo me pregunto como un joven de hoy entiende a Cristo como Rey, cuando estos chavales crecen en un mundo que pierde el sentido de la autoridad; o para los que la figura de un rey tiene que ver más con Kaka o Ronaldo como – rey del futbol – o Michel Jackson como – rey del pop –.
¿Cómo entender hoy la fiesta de Cristo Rey?
El propósito de nuestra reflexión no es el de explicar que es un Rey y aplicar este concepto a la persona de Jesús. Una persona solo puede entender el verdadero significado de Cristo como Rey si desde la experiencia de vida – realmente – le va dejando ser dueño y señor de su corazón y sus decisiones.
¿Ejemplos? Hay muchos testimonios de personas que dejan a Jesús ser Rey y Señor de sus vidas como el acto más inteligente.  Sabemos de una mujer embarazada cuya salud corría peligro si daba a luz y, a pesar de las dificultades, de ratos a solas con Jesús orando con su marido ambos deciden que ella de a luz al bebe. Ella decía que esta no era sólo una opción por la vida, sino una opción por dejar a Dios reinar en sus vidas.
Conozco en Roma a una familia con 5 hijos que, después de mucha oración en familia, deciden adoptar un niño abandonado deficiente. Es una familia que dice que experimenta tanto amor de Dios que ven su familia como lugar privilegiado para que ese niño también lo experimente.
Acompañé espiritualmente a un chaval de 17 años, quien me contaba que en un examen tuvo la mala suerte de que le preguntaran lo que poco había estudiado, y cuando otros compañeros copiaban, el sentía por dentro que Jesús le invitaba a ser honesto. La alegría que sintió no fue por el suspenso, que algo le dolió, sino por que Jesús le había ayudado a no faltar en contra de la honestidad.
También entre nosotros hay muchos que intentamos escuchar a Jesús, y según las intuiciones que de Él recibimos vamos tomando decisiones en la vida con el deseo de la fidelidad.
Jesús es Rey en la vida de alguien cuando tiene algo que decir, cuando tiene una voz. Cuando tiene opinión. Cuando es alguien vivo. Cuando uno decide darle las riendas de la vida a Jesús, no como perdida de la libertad – como si de un servilismo se tratara – sino como el testimonio de una total libertad.  San Pablo dirá “Yo se de quien me he fiado”, ¿cómo no poner mi vida en tus manos? Si yo se que Dios solo desea lo mejor para mi ¿cómo no soltar las riendas y poner mi vida y voluntad al querer de su voluntad?
Pero cuando intuyes que hay un gran bien en seguir una intuición interior que sabes que es de Dios… y no lo haces… y ves que el egoísmo tiene fuerza, y te puede la codicia, y te distancias de Dios… entonces es cuando nos damos cuenta que Cristo está, pero no tiene ni fuerza ni autoridad en tu vida. San Ignacio de Loyola también lo experimenta al inicio de su conversión cuando dice: ‘Como puede ser que pueda gobernar a un ejército de soldados y no pueda gobernar mi propia voluntad”.
Así es la sabiduría de la Iglesia que sabiendo que para el hombre no le es fácil discernir la voz de Dios y hacer su voluntad… los grandes maestros de espiritualidad siempre se dejaron guiar por la “Dirección espiritual”; tener un acompañante para ayudarnos en la fidelidad a Dios. (hoy la Iglesia también lo llama “acompañamiento espiritual”).
Cristo llega a ser Rey no porque tiene un título sino por que guiado por Él me lleva a experimentar la alegría de su reinado en mi corazón, su reino no es un lugar… su reino es la experiencia en el corazón de paz, amor, consuelo, bondad, compasión, y no solo para mi sino desde mi para los demás.
Señor, Venga tu Reino!!

Christ the King, Year B


Be a King by Following THE King
(Fr. James McTavish)

Dan 7:13-14 Ps 93:1a, 1b-2, 5 Rev 1:5-8 John 18:33b-37

The feast of Christ the King was instituted in 1925 by Pius XI. That period was a time of Kings and empires, of countries seeking to dominate others, to rule over one another. The pope instituted the feast to underline the Kingship of Christ – May Christ the King truly be the King of our heart, mind and will! I don’t know if you have actually ever lived under a king or queen. I am from Britain and I have always lived under Queen Elizabeth II. She has an empire, power and is very rich. The kingship of Christ is so very different. He was poor, and lacking in worldly power and status. He said “My kingdom does not belong to this world.” What sort of King is he? What sort of Kingdom does he have?

In the first reading from the book of Daniel we have a vision. “I saw one like a Son of man coming, on the clouds of heaven; when he reached the Ancient One and was presented before him, the one like a Son of man received dominion, glory, and kingship; all peoples, nations, and languages serve him. His dominion is an everlasting dominion that shall not be taken away, his kingship shall not be destroyed.” (Dan 7, 13-14). Many kings and queens will come and go but the kingship of Christ is everlasting. In the second reading it says, “Jesus Christ is the …ruler of the kings of the earth. To him who loves us and has freed us from our sins by his blood, and has made us a line of kings” (Apoc. 1, 5-8). When did this happen? When did we become kings? Let us see if we know our theology. When did you become a king? In baptism! We receive the anointing with chrism and participate in the priestly, prophetic and KINGLY mission of Christ. All baptized are kings already. When you next fill out a form asking for blood type, don’t put ‘O’ for ordinary any more, put ‘R’ for royalty!

What does it mean to be incorporated into the Kingly mission of Christ? The Kingly mission of all the lay faithful is twofold – 1. To have dominion over the kingdom of sin and 2. To participate fully in the building of the Kingdom (cf. Lumen Gentium no. 36).

We need to dominate sin and not be dominated by it. For example, many people are dominated by material goods. So instead of putting Christ on the throne of our hearts they actually put the dollar sign. But you are called to dominate money, and use it well to build up the Kingdom. Like the lady in the little store in the squatter’s area in front of our house. One day buying bleach I asked her how much it was. I bought it and gave her thirty pesos. Not thirty she said, thirteen. Wow! In a corrupt world this woman is building up a kingdom of justice. She is really helping build the kingdom. She is not dominated by riches even though she is poor, instead she dominates her desire for wealth and helps build up the Kingdom. Let us not pay lip service to Christ the King alone - worshipping him with our mouths yet our lives remain far from him.

Our King is a humble one. Pilate did not recognize or understand this Kingship. “Are you the King of the Jews” he asked? Jesus is very clear “My Kingdom is not of this world.” Maybe we can be like Pilate – we have difficulty to recognize Christ the true King because many other kings dominate our heart. Who reigns in your heart? Is it Christ the King?

The only way that Christ may reign in us is to obey him. He states, “Everyone who belongs to the truth listens to my voice.” (Jn 18, 37). The King of truth desires that we listen to him. In a retreat this week I understood from the Lord two things – to share everything with him in prayer and to work hard in building up his Kingdom. I started to pray but I was so sleepy, every time I wanted to pray my eyes were closing. It is so easy to be dominated by laziness and comfort! I had to get off my chair and kneel in front of the Lord in the tabernacle and beg him for strength to help me pray. Sometimes my feelings reign in me, I can even feel sad at times but Jesus reminded me to share everything with him. In that way he can really reign in my heart.

As baptized, let us take up the challenge to work in building up the Kingdom. I have seen many good people working for the Kingdom of Heaven. I have met others who are working only for earthly honours, riches and pleasures for their family but this kingdom will pass away. How about you? How are you working to build up the Kingdom of Heaven? Who is the King in your heart – is it really Christ? Let him truly reign and you will not be dominated by other kings.

Let us continue this celebration asking for the desire to build up the Kingdom of Heaven. Let us truly marvel at the kingly dignity we have. So many will do foolish things trying to find this dignity yet as children of God we already have this kingly identity? One father we know got on to a bus and found his daughter passed out drunk and covered in vomit. “This is my beloved daughter,” he said. God, our heavenly Father, looks at many of his children today with so much love because many also are losing their dignity. They don’t know who they are. Will you tell them? Will you help them discover their true dignity?

May we grow in faith to recognize the coming of our humble King, who makes himself present in every Eucharist, in all his power and glory, in a small piece of bread. Christ the King, may you truly reign in us, give us dominion over sin and make us more determined to build up your Kingdom here on earth.

18 nov 2012

33rd Sunday of Ordinary Time, Year B REFLECTION Sunday´s Gospel,


The Lord is near!
Fr. James McTavish

Dan 12:1-3 Ps 16:5+8, 9-10, 11 Heb 10:11-14, 18 Mark 13:24-32

The Gospel today sounds like the trailer of a disaster movie – “...the sun will be darkened, and the moon will not give its light, and the stars will be falling from the sky, and the powers in the heavens will be shaken.” What are we to do? To prepare our “end of the world is nigh” banners?
The first thing that helps us is to understand the style of writing which is known as apocalyptic, very rich in figurative and symbolic language. Now we love symbols and cracking codes, so let us ask the Holy Spirit to enlighten our minds. What does this prophecy mean? Should we be getting alarmed? What is very helpful is the subsequent verse – “then they will see the Son of Man coming in the clouds with great power and glory.” The Saviour is coming! So in the middle of the drama the Lord enters. Christ, the head of the cosmos has everything under control.

How can Christ make himself present in the middle of the apocalypse? Perhaps a little example from life can help. Last week I was organizing some of our apostolic activities with the youth here in Manila. After a long day of intense work we were deciding how to go home. They could not decide and there was some indecision and changing of plans. I got impatient and spoke a bit sternly to them, telling them to get their act together. My tone was apocalyptic, the atmosphere changed and it seemed like the end of the world was nigh! But here, if we are open, Christ comes. How? In the humble recognition that I was wrong. I apologised to the group and Christ’s coming was made “real” in the asking for forgiveness. The Son of Man indeed comes with great power if we let him.

Vigilance is required. The gospel tells us “when you see these things happening,
know that he is near.” At times, prompt action is needed, to respond immediately and we discover that the Lord is near. In other moments it is good to listen to the song by U2 called “40.” The song is about Psalm 40 and one line that Bono sings is, “I waited patiently for the Lord.” The Lord comes to those who wait. A person was inviting his friend back to Church. It took three years for the friend to respond. When we ask and pray to the Lord patience is sometimes required. In the waiting our faith, and love, is tested, purified and made more perfect.

It is a wonderful gift to recognize the presence of the Lord and to be able to wait for his coming too. St Patrick had a prayer which showed the closeness of the presence of the Lord: “Christ with me, Christ before me, Christ behind me, Christ in me, Christ beneath me, Christ above me, Christ on my right, Christ on my left, Christ when I lie down, Christ when I sit down, Christ when I arise, Christ in the heart of every man who thinks of me, Christ in the mouth of everyone who speaks of me, Christ in every eye that sees me, Christ in every ear that hears me.”

In a polluted world, let Christ be the air you breathe. When all around may be doom and gloom as if the world is ending and there is no hope, how beautiful to announce good news. In my daily situations and challenges, am I an announcer of the apocalypse? When I look at the society, the people around do I only see bad news, always complaining? Or do I see that actually the Lord is near? How inspiring the one who recognizes the coming of Christ, who is able to see Christ working, to recognize the presence of Christ!

The Lord be with you! And also with you, especially in the situations that surround us. Let us not be announcers of the apocalypse but announcers of the good news “The Lord is near.” Amen

XXXIII Domingo T.O. REFLEXION Evangelio Semanal


Un rayo de luz tras las tinieblas
P. Luis J. Tamayo

Marcos 13,24-32
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- «En aquellos días, después de esa gran angustia, el sol se hará tinieblas, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, los astros se tambalearán.
Entonces verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y majestad; (…) El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán…»
Este evangelio y el del domingo que viene, la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, son dos textos que pueden ser leídos en continuación… el de hoy es una reflexión de que todo lo de esta tierra se tambalea y pasa, y que lo único que permanece es el Señor; por eso la invitación del domingo que viene de hacerlo Rey y Señor de mi vida, para anclarnos en él.  Estos dos textos son el final del año litúrgico; con estos dos textos se cierra el año y el domingo 2 de diciembre damos comienzo al Adviento, y nuevo año litúrgico.
El evangelio de hoy (Mc 13,24-32) parece el trailer de una autentica película de ciencia-ficción.  Imaginar la escena:  “En aquellos días, después de esa gran angustia, el sol se hará tinieblas, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, los astros se tambalearán”.
Hemos de saber que este tipo de textos son los llamados textos apocalípticos, es decir, textos de la época que querían llamar la atención a prepararse para lo que ellos pensaban que estaba cerca: el fin del mundo y la segunda venida del Señor.  Obviamente, ellos se dieron cuenta que el tiempo pasaba y ni el sol entró en tinieblas, ni las estrellas cayeron del cielo, ni los astros tambalearon; fue entonces cuando se replantearon el verdadero significado de ese llamado “final de los tiempos y la venida de Cristo”. 
El texto nos lleva a una reflexión muy actual. La lectura de la situación económica actual es que vivimos en un momento de tinieblas. Las estrellas que han caído son nombres de empresas que una vez fueron y ya no están. Momentos de euforia económica que ya no vemos. Luces de neón que se ven recortar en todos los sitios. Vivimos en un momento en el que parece que todo se tambalea, hay gente que a día de hoy no puede asegurar su puesto de trabajo. = Esto se traduce en una sociedad con rostros en tinieblas, sin brillo y desesperanzada.
Lo que muchas veces hecho de menos en los medios de comunicación es una actitud positiva frente a la situación, sobre todo echo de menos la inyección de la esperanza. Los medios no los dan pero el texto del Evangelio sí: “Entonces verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y majestad; (…) El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán.”
El Evangelio y la fe nos invita a poner la esperanza en el Señor.  Siempre llegarán momentos en la vida que parecen que todo se acaba, así a acontecido a lo largo de la historia de la humanidad (la caída del Imperio Romano, las grandes pestes de la Edad Media, la 1ª y 2ª Guerra Mundial…) Son momentos en la historia en que todo se tambalea o incluso en lo que todo se cae y parece el fin del mundo… pero el Evangelio nos enseña a poner la esperanza solo en Dios.
Os cuento un ejemplo muy gráfico sobre como a uno se le cae el mundo cuando pone su esperanza fuera de los valores del Evangelio: hace un tiempo hablaba con unos amigos que esperaban una niña, la niña nació con una deformación en el sistema motor. Ella me reconocía que el primer impacto fue la desesperanza.  Se preguntaba como podía afectarle esto si tenía que estar feliz que la niña en general estaba bien de salud y el doctor le daba esperanzas. Me contaba que tras días de oración y de examinarse se dio cuenta que le daba toda la importancia en la opinión de los demás y no en el regalo de la vida que Dios les había hecho. Comparaba a su hija con otros bebes, y se agobiaba que su hija iba a ser distinta y que las demás lo hablaran. Ella se dio cuenta, y me decía que se dio cuenta que en realidad su apoyo no eran los valores del Evangelio, es decir, su esperanza no estaba puesta en el Señor, sino en los valores de este mundo, por eso no aceptaba la situación.
Al final del evangelio dice: “cielo y tierra pasarán, más mis palabras no pasarán”.  Apoyarnos SOLO en los valores que pasan hacen nuestra vida demasiado frágil. Apoyarnos con fe en la Palabra del Señor hace nuestra vida más firme. Jesús lo explica también con la parábola de la casa construida sobre arena y sobre roca (Mateo 7, 21-29).
Esto es lo que le ha pasado a esta sociedad, nos han enseñado a poner nuestro apoyo en valores que se caen: valores como la avaricia, el consumo, la apariencia, el acumular, y esto ha conducido a una sociedad que ha vivido por encima de las posibilidades… hasta que ha hecho crack!
Pero creo que estos momentos son momentos de mucha esperanza, son momentos que nos están reeducando a los verdaderos valores que siempre permanecen: la sencillez, la austeridad, la humildad, vivir más el momento presente y no acumulando pensando sólo en el futuro…
Estos momentos en los que muchas cosas se nos tambalean, pueden ser pedagogía de Dios permitir que las cosas se nos caigan, y aunque parezca el fin del mundo… esto acontece para darnos cuenta que “cielo y tierra, y tantos otros valores que no son de Dios al final pasan, pero que solo Él no pasa”. 

¿dónde pongo el apoyo de mi vida? ¿dónde está puesta mi esperanza? ¿qué es aquello que si tambalea, me hace tambalear? ¿en que valores apoyo mi vida?

29 oct 2012

XXX Domingo T.O. REFLEXION Evangelio Semanal,



La Nueva evangelizaión
P. Luis J. Tamayo

Marcos 10,46-52: En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: «Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí.» Muchos lo regañaban para que se callara. Pero él gritaba más:
«Hijo de David, ten compasión de mí.» Jesús se detuvo y dijo:
«Llamadlo.» Llamaron al ciego, diciéndole:
«Ánimo, levántate, que te llama.» Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús.
Jesús le dijo:
«¿Qué quieres que haga por ti?» El ciego le contestó:
«Maestro, que pueda ver.» Jesús le dijo:
«Anda, tu fe te ha curado.» Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.

El Evangelio de hoy sobre el ciego Bartimeo nos hace pensar en que hay muchos bartimeos alrededor nuestro. Hace días hablaba con una persona y me decía que se sentía como Bartimeo: “sentado al borde del camino”. Sentía como si muchos de los cristianos que él conocía tuvieran claro el camino a seguir y el no… Me decía: “Vale, participo con mi familia de la misa dominical… pero ¿la misa dominical es todo? Este hombre es alguien que quiere hacer un camino de vida espiritual y no sabe como. Está parado al borde del camino.
Hay un video que circula por YouTube que se titula: “También vosotros daréis testimonio” de la Conferencia Episcopal en el que los jóvenes dicen lo que piensan de la Iglesia. El primer joven que habla dice: “para mi Dios es sólo una palabra”.  Nosotros vemos cómo los jóvenes no tienen claro el camino a seguir dentro de la Iglesia. Unos no creen, otros creyendo no participan, otros participando se aburren, etc. Están como Bartimeo que no ven un camino dentro de la vida de la Iglesia… 
La imagen es real: cuanta gente hay como Bartimeo: “sentada y al borde del camino”, es decir, a un lado y sin saber que hacer. Sin ver un camino claro, sin ver la posibilidad de participar de la vida misma de la Iglesia.
Ayer, Mons. Cesar Franco, obispo auxiliar de Madrid, hacía la presentación de “Misión-Madrid” para nuestra Vicaría. Y en la charla que daba decía que muchas veces se le ha echado la culpa a la Iglesia de que es poco atractiva, pero el lanzaba la pregunta a cada uno para preguntarnos si nuestra vida como cristiano es atractiva para otros.
Muchas veces es fácil mirar hacia fuera… La iglesia es así, los curas son asá… es decir, tirando balones fuera… pero uno pocas veces uno se para y mirándose a si mismo se pregunta: Y ¿yo? Mi vida como cristiano ¿atrae a los demás?
¿Mi vida es luz para los que no ven? ¿Mi vida abre caminos para los que están sentados? ¿Mi compromiso con la Iglesia anima a otros a participar de la vida de la Comunidad parroquial?
Ahora está aconteciendo el Sinodo de Obispos en Roma convocado por el Papa Benedicto XVI con el título: La nueva Evangelización. En ella se está hablando de la identidad de la Iglesia y retomando de Pablo Vl dice: «Evangelizar constituye, en efecto, la vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Ella existe para evangelizar» (EN 14)
La pregunta que uno se debe hacer es ¿si yo me siento plenamente Iglesia? Y si es así, si yo soy Iglesia, si entiendo que evangelizar constituye la esencia de mi vocación cristiana.
¿Qué es Evangelizar?
Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: «Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí.» Muchos lo regañaban para que se callara. Pero él gritaba más:
«Hijo de David, ten compasión de mí.» Jesús se detuvo y dijo:
«Llamadlo.» Llamaron al ciego, diciéndole:
«Ánimo, levántate, que te llama.» Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús.

Es escuchar el clamor de muchos Bartimeos que oyen hablar de Jesús, y que desde sus corazones gritan que desean conocerlo.
Jesús dice: Llamadlo, no usa el singular, sino el plural. Jesús pide a la comunidad de discípulos que llamen al ciego, es labor de la comunidad parroquial, de la comunidad de cristianos quienes llamen al que está distante y no encuentra un camino que de sentido a su vida.
Evangelizar fue llamar al ciego, animarle y pedirle levantarse e iniciar un camino… el resto es historia entre Jesús y Bartimeo, es diálogo entre Jesús y cada uno de nosotros, ahí es donde uno ya se retira. Evangelizar es poner un granito de arena, es poner un poco de mi parte, y dejar que Dios actúe en la vida de los hombres. .